El lado menos tierno de estar embarazada

septiembre 20, 2010

Cristina G. Lucio |  El Mundo/Madrid

Las náuseas y el cansancio no son las únicas molestias de las futuras mamás. Muchas veces, el embarazo va acompañado de otros ‘engorros’ de los que no suelen hablar ni los ginecólogos ni quienes ya han vivido la experiencia de traer un bebé al mundo. No son peligrosos, no afectan a la salud de la madre o el bebé pero, sin duda, pueden convertirse en “la parte menos agradecida del proceso”, tal y como señalan los especialistas. Repasamos los más comunes:

  • Cambios en la mucosa vaginal. Debido al incremento de los niveles hormonales durante la gestación, la cantidad de flujo vaginal aumenta y éste se vuelve más oscuro. “Además, después de mantener relaciones sexuales, con la presencia de contracciones u otros factores, los pequeños capilares que están en el cuello del útero también pueden teñir el flujo de tonos rosados o rojizos, sin que esto deba considerarse un signo de alarma”, explica Jackie Calleja, ginecólogo del Hospital Universitario Quirón de Madrid.
  • Pérdidas de orina. Para albergar al futuro bebé, el útero aumenta su tamaño, lo que hace que la vejiga pierda parte de su capacidad para almacenar la orina. Debido a esta causa, especialmente a partir del segundo trimestre de embarazo, las mujeres embarazadas sienten la necesidad de ir al baño mucho más a menudo que antes. “El aumento de peso sobre la pelvis de la embarazada también provoca una cierta debilidad del suelo pélvico que hace que, con pequeños esfuerzos o ejercicios, puedan producirse pérdidas involuntarias de orina”, añade Calleja, quien aclara que esta pequeña incontinencia desaparece habitualmente tras el parto con los ejercicios para fortalecer y revitalizar el suelo pélvico.
  • Problema con los gases. Durante el embarazo, los mayores niveles de progesterona que circulan por el organismo provocan una relajación de los músculos del intestino. “El tránsito intestinal se hace más lento, por lo que aumentan las probabilidades de sufrir estreñimiento”, apunta Álvaro Ruiz Zambrana, especialista del departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra. Coincide con él Calleja, quien añade que esta situación puede agravarse por la presión que ejerce el útero sobre la zona, lo que hace que sea más frecuente la sensación de plenitud abdominal, hinchazón y dificultad para expulsar los gases.
  • Mojar la almohada. Sobre todo en el primer trimestre, el incremento de los niveles hormonales hace que aumente la salivación. Aunque no suele ser un problema grave, este exceso de saliva puede contribuir a las náuseas características de esta etapa.
  • Hemorroides. Las hemorroides aparecen por sobrecarga de la sangre en las venas de la pelvis. Según explica Calleja, “la sangre tiene más dificultad para volver al corazón porque se vuelve más espesa durante la gestación. El peso sobre las venas de la pelvis dificulta aún más ese retorno, por lo que las pequeñas venas de la zona se dilatan y forman hemorroides”. La vulva e incluso las piernas también pueden verse afectadas por este problema venoso.
  • Manchas en la piel. Debido nuevamente a las hormonas, determinadas zonas de la piel se vuelven más oscuras con el embarazo. Esto sucede en las areolas de los pezones, el pliegue nasogeniano (encima de los labios y bajo la nariz), la denominada ‘línea alba’ –que va desde el ombligo hasta el pubis-, e incluso los genitales. También las mejillas pueden adquirir un cierto tono cobrizo. “No es recomendable una exposición excesiva al sol y siempre deben utilizarse fotoprotectores solares de índice elevado”, recuerda Ruiz Zambrana.
  • Aumento del vello corporal. Las hormonas también son las culpables de que algunas embarazadas sufran la aparición de vello en zonas donde previamente no tenían, como mejillas, piernas o abdomen. Los especialistas recuerdan que este fenómeno es poco común y suele desaparecer tras la gestación.
  • Molestias digestivas. La progesterona también afecta al funcionamiento correcto del esfínter que regula el tránsito de los alimentos entre el esófago y el estómago. De ahí las frecuentes molestias o la sensación de ardor que incluso puede llegar hasta la boca. “Además, el aumento de la presión intraabdominal también contribuye a estas molestias”, señala Ruiz Zambrana.
  • Mayor sudoración. El incremento del volumen sanguíneo hace que aumente la temperatura corporal. Por eso, es frecuente sudar cuando se realizan pequeños esfuerzos. “Es especialmente frecuente en el primer trimestre del embarazo”, apunta el ginecólogo de la Clínica Universidad de Navarra.

Fuente:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/08/13/mujer/1281725604.html


Otra mirada de la atención Obstétrica

septiembre 26, 2009

Por: Marbella Camacaro Cuevas*

La Obstetricia actuando El domingo 30 de Agosto en esta página publicamos un artículo aclarando que no toda violencia contra las embarazadas es violencia obstétrica, ya que ésta se refiere específicamente al tipo de atención basada en conductas de rutina que reciben todas las embarazadas por igual y que dicho modelo médico, se repite en todas las áreas obstétricas públicas y privadas del país.

Así mismo, expresamos que las/os obstetras dan esa atención dado un aprendizaje académico el cual legitima ese tipo de atención como la única y la mejor forma de brindar asistencia médica, no por una deshumanización consciente.

Sería una deuda social quedarnos solo con la declaratoria del problema, estamos obligadas/os a proponer alternativas posibles y viables. Dadas las exigencias de espacio para este artículo, no puedo referir a experiencias exitosas en otros países.

cortesía revista Matea 2 Me concretaré específicamente a una experiencia piloto del Estado Aragua (Venezuela),  pionero en la creación de espacios públicos donde se ofrece una atención obstétrica para partos de bajo riesgo, menos medicalizada que la pautada en los hospitales, me refiero a la Sala de parto de Turmero.

Hablo con cierta certeza sobre dicha experiencia porque participe de su creación en doble rol, era secretaria ejecutiva del Instituto de la Mujer de Aragua, y docente/investigadora en el área de la salud sexual y derechos reproductivos de las mujeres.

Desde esos lugares pude vivir las vicisitudes y aciertos que conlleva promover una alternativa diferente en la asistencia en salud reproductiva. Como toda experiencia innovadora hubo que vencer fuertes críticas y barreras para materializar dicha sala.

DE EXPERIENCIA PILOTO A POLÍTICA DE SALUD

madre_bebé- Uno de los aspectos más valiosos de la creación de dicha sala, como experiencia piloto,  fue la inducción del personal de la institución, desde el profesionalizado (médicas/os, enfermeras/os) hasta quienes recibían, trasladaban, aseaban fueron incorporados/as al curso de inducción, a través del cual se sensibilizaba sobre la importancia del respeto al parto como un proceso vivencial de las mujeres, y un tipo de atención vigilante mas no interventora.

Esto sumado a una ambientación agradable del espacio produjo una armonía de trabajo y una humanización en el trato, no solo con las parturientas y sus familiares, sino entre el personal que laboraba en ese momento.Klimt- pintor

Entre algunas de las fortalezas del tipo de atención podemos mencionar la obligación de la consulta pre-natal para poder ser atendidas en la sala, ello fortalecía la cobertura de la red de atención primaria, además del establecimiento de una serie de normas destinadas a romper con la asistencia interventora pautada en la institución hospitalaria.

Por nombrar algunas de dichas normas, las parturientas durante el trabajo de parto, si así lo deseaban, podían estar acompañadas de quien ellas decidieran, se les recomendaba caminar, hacer ejercicios moderados, comer dieta liviana, escoger su posición de parir, el padre u otra persona cercana cortaba el cordón umbilical pasándoselo/a inmediatamente a la madre, y obviamente no eran sometidas a toda la medicalización pautada en el parto médico institucionalizado, es decir, se hacía lo posible por respetar el proceso natural del parto.

Dentro de las debilidades que se han evaluado a través del tiempo, encontramos que el tipo de contratación que prevalece en la administración pública para el personal médico, ocasiona una rotación permanente  de dicho personal, si no existe como política de salud la inducción permanente del persona profesionalizado, quienes van llegando por primera vez a la sala, no pueden dar una atención acorde con los objetivos planteados en la creación de dicha sala, dado que vienen de un aprendizaje hospitalario, y es muy difícil que puedan atreverse a probar otras formas no interventoras de asistencia al parto.

PRINCIPIOS RECTORES PARA UN PARTO RESPETADO

rodeada_de amigas_ y asistida_por una_partera_la mujer_pare_ naturalmente_2Según la organización Mundial para la Salud (OMS), el del 70 % de los partos que demandan atención en los hospitales, no requieren de asistencia medicalizada, termino que se utiliza para referirse al uso abusivo de intervención médica y tecnológica.

Las recomendaciones sugieren reducir el uso excesivo de tecnología cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o aún ser superiores. Así mismo, la atención debe ser integral tomando en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños/as y familias y no solamente un cuidado biológico, lo que llevaría a respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres.

Un norte inquebrantable en la atención a las embarazadas es aupar y respetar la toma de decisión de las mujeres para que ellas sean sujetas activas de sus procesos sexuales y reproductivos.

CAMBIAR LA ATENCIÓN DEL PARTO ES UNA POSIBILIDAD

Recrearnos en esa experiencia es reconocerla como posibilidad, lo cual desmonta la negativa de quienes pretenden decir que solo existe una manera de concebir la atención del embarazo y parto.qnos

Obviamente que en un artículo de prensa tan solo podremos pincelar algunas sugerencias, pues una problemática con tantos nudos que desatar requiere de un trabajo arduo, pero sin ninguna duda, posible de realizar si contamos con la voluntad política.

Desde mi óptica, la cual obviamente se ha nutrido y esta apoyada en la propuesta de otras personas que andan por este camino, es que debemos saltar la talanquera de las pruebas pilotos, y establecer una política de salud dirigida específicamente a la atención de mujeres con embarazos de bajo riesgo, entendiendo por ello, aquellas embarazadas que desde lo epidemiológico, no entrañan un aumento significativo, una probabilidad grave o muy trascendente de morbilidad o de mortalidad de ellas, del feto ni del neonato.

ROMPAMOS LA LÓGICA DEL HOSPITAL COMO ÚNICO CENTRO DE SALUD SEGURO PARA TODO TIPO DE PARTO

Lo primero que debemos vencer es la lógica que legitima el hospital como único centro de salud seguro para todo tipo de parto. Crear casas maternas donde se atiendan aquellas mujeres que hayan cumplido con ciertas exigencias, establecidas por las/os especialistas en obstetricia, las cuales deben disminuir las posibilidades de riesgos.

klimt-parto 2Esta medida descongestiona el hospital dejándolo para la atención de los embarazos/partos de mayor riesgo, cumpliendo con su verdadero objetivo, pues allí están los equipos y el personal especializado necesario para tales contingencias.

Inclusive existen propuestas de crear anexos apartes dentro de los propios hospitales diseñados para atender partos respetando el curso natural del mismo, así estaría cerca del hospital por cualquier eventualidad y los pasantes tendrían a la mano ambos aprendizajes.

Esos espacios concebidos para la atención de embarazos/partos de bajo riesgo, deben ser diseñados respetando la posibilidad de que el trabajo de parto y el parto se den de forma natural, por ello, la inversión no es onerosa pues no requiere de tecnología sofisticada, ni de quirófanos, pueden dar atención medicas/os generales, con la guía y supervisión de un/a obstetra, además allí pueden hacer la pasantía de obstetricia los/as estudiantes de medicina, quienes luego serán replicadores de la experiencia.

parto 2-1Un lugar con  una dinámica de trabajo obstétrico diferente a la hospitalaria va a solucionar el problema de la formación de obstetras, quienes hasta ahora solo tienen como aprendizaje la concepción obstétrica hospitalaria. Este círculo vicioso de la formación profesional es uno de las grandes debilidades de algunas otras experiencias que se han intentado en el estado Aragua y otros estados del país.

Escribiendo este artículo se me vienen a la mente mil preguntas que pueden hacerse los/as lectores/as, y puedo decir que también encuentro mil respuestas, comentario que traigo a colación porque quisiera, con todo respeto, asegurarles, a quienes les importa esta problemática, que es posible concretar una política de salud que responda a la realidad sentida por las embarazadas venezolanas, respuestas que no puedo expresar en este espacio periodístico.

Soñar es una forma de imaginar la historia de las mujeres ¡acompañémonos a protagonizarla!

* Doctora en Ciencias Sociales, Mención Salud-Sociedad. Coordinadora General Unidad de Investigación y Estudios de Género “Bellacarla Jirón Camacaro”. Profesora titular Facultad Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Núcleo Aragua.


Perú: Parir en las Casas de Espera

septiembre 25, 2009

Por: Milagros Salazar

“Las mujeres asháninkas dan a luz en su casa, así manda la tradición”, sentencia José Ponce, jefe nativo del comité de salud de Puerto Ocopa, una comunidad de 253 familias enclavada en la selva central peruana. 01mujer_milagros_salazarx peruana amazonas

En 2004, la salud pública incorporó programas de salud sexual y reproductiva basados en el respeto de los patrones culturales de la población indígena. Como muestra de esta intención, se crearon las “casas de espera” para las mujeres parturientas de zonas rurales.

Se trata de viviendas rudimentarias a las que llegan las mujeres para efectuar el trabajo de parto y el alumbramiento, acompañadas de sus esposos, hijos y, en muchos casos, de la partera de la comunidad. Así, al momento del parto pueden intervenir las personas de confianza de la madre y el personal médico, reduciendo los riesgos.

Ya hay 390 casas de espera en todo el país. Cada centro de salud rural debería tener una, con todas las condiciones para que la mujer pueda permanecer con su familia e incluso con sus animales, pero para lograrlo se interponen aún muchas barreras.

UN PROGRAMA EN CIERNES

“En el centro de salud a veces no saben atender y dejan que el niño se tome el líquido (amniótico) y por eso terminan muriéndose al mes. Por eso al niño cuando nace hay que voltearlo para que no lo tome”, insiste el asháninka Ponce con la experiencia de haber ayudado a su esposa, Marina, en los nacimientos de sus seis hijos. 04parto_churcampa_fernando_carbonex parto en una casa de espera Churcampa Peru

Ella asiente con la cabeza. Todas las embarazadas de su comunidad prefieren dar a luz en casa y en cuclillas mientras los maridos las sostienen con los brazos, cuenta Marina Ponce. Otras veces, clavan unas estacas en el piso para sostenerse al momento de pujar, y siempre toman una hierba nativa, el piri piri, antes del alumbramiento.

“Con el piri piri das a luz más rápido”, asegura Marina.

En Puerto Ocopa, que pertenece a la provincia de Satipo, las familias tienen entre cinco y siete hijos, aunque algunas llegan a la docena, asevera el presidente de la comunidad, Sergio Pasos.

Pero aquí, la casa de espera aún está en construcción y en toda Satipo hay sólo dos para decenas de aldeas.

CHOQUE CULTURAL

De las 390 casas de espera, sólo 76 están en las regiones de poblaciones nativas de la Amazonia, que constituyen algo más de dos por ciento de los peruanos, según cifras de 1993. En los Andes hay mayores avances, sobre todo en la sureña región de Cusco, con 140 casas. Allí se practica el parto vertical, y las mujeres prefieren dar a luz sobre pellejos de animales para el abrigo.


Luna maya, parir y nacer en amor

septiembre 25, 2009
Por: Valeria Valencia Salinas

“Nuestra forma de nacer afecta nuestra capacidad de amar”, afirma la partera profesional Cristina Alonso, directora de Casa de Partos Luna Maya, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas,México..mujer indígena chiapas

En la entidad, los partos son atendidos principalmente por ginecólogas, parteras tradicionales y, en los últimos años, por parteras profesionales, modelo europeo guiado por un sentido humanista y de respeto a los derechos reproductivos de la mujer.

Alina Flores, comunicóloga de 30 años, deseaba parir  acompañada de sus seres queridos, ser comprendida, consolada con palabras cariñosas y animosas, que se le permitiera llevar el control de su parto porque era suyo y de nadie más. Pero a los cuatro meses de embarazo ingresó de urgencia por un sangrado a un hospital del Seguro Social (IMSS) en Tuxtla Gutiérrez.

En cuatro días que permaneció internada, le impactó el trato impersonal y frío del cuerpo médico, pero más la sala de labor, donde médicos y enfermeras trataban a gritos a las parturientas, el ambiente hostil, ruidoso, con música a todo volumen en la madrugada, la soledad de las embarazadas, sus dolores consolados con burlas, la insensibilidad. Por eso decidió no dar a luz en un hospital y acudió a Casa de partos Luna Maya.logo luna maya

Chiapas ocupa los primeros lugares de mortalidad materna. La región Altos tiene una de las tasas más altas del estado. En San Cristóbal, hay 3 hospitales públicos y 4 privados, insuficientes para una población de 58 mil 766 mujeres en edad reproductiva. Más de 21 mil hablan lengua indígena.

No había dónde se atendieran partos de manera segura y humanizada. Los hospitales públicos no son suficientes y las parteras tradicionales no están capacitadas para atender urgencias paramédicas, a diferencia de las parteras profesionales. Así nació, en 2004, Casa de Partos Luna Maya en Los Altos que junto a su filial Casa de partos Familia Nueva, recién inaugurada en Comitán, son únicas en el país, explica Alonso.

Atienden a una gran población que pare en casa: indígenas migrantes que no van al hospital por razones culturales y por miedo; la comunidad extranjera, en cuyos países es normal parir en casa; y un grupo en aumento de mujeres informadas sobre sus derechos sexuales y reproductivos que no desean la episiotomía, la inducción al parto, la epidural, y demás prácticas de hospitales y clínicas privadas.

PARTO HUMANIZADO

Lorenza Hernández, trabajadora del hogar tzotzil, de 37 años, parió a su primer hijo en su comunidad con una partera. En el segundo embarazo, una casa hogar la remitió a Casa de Partos.promotoras casa de partos luna maya chiapas

“Mi hijo venía sentado. Ya me habían dicho que me iban a hacer cesárea, pero yo no quería. En Luna Maya me dieron valor. Mi parto fue con mucho dolor, pero pude tener a mi hijo de manera natural. Las parteras me hicieron confiar en mí y así tuve el valor de parir”, cuenta.

No es igual que en el hospital y en las clínicas, allá no atienden bien, no es igual que tener a tu hijo en la casa. En los hospitales no entra la familia. Ahora estoy embarazada y volveré a tener a mi hijo acá con partera. Es mejor así, normal, porque con la cesárea ya no queda una bien”.

La Directora de Luna Maya asegura que la tasa de cesáreas es extraordinaria e injustificada. La tasa hospitalaria en San Cristóbal está arriba del 60 por ciento, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no practicarla arriba del 15 por ciento.

“Una cesárea es una operación mayor, el sangrado es el doble al de un parto natural, los bebés presentan más complicaciones, es más dolorosa y peligrosa y aumenta 3 veces la tasa de muerte de la madre”, dice Alonso.

Sólo se debería realizar para salvar la vida de la madre o cuando el parto se complica. Se practica cotidianamente porque es cómodo programar un parto entre semana y por la mañana. Es una comodidad falsa: una cesárea se puede complicar y acabar en tragedia.

La deshumanización del parto, explica Alonso, se ha dado a través de varios eventos en la historia de la obstetricia, intervenciones en su mayoría innecesarias y dañinas: anestesia total, aplicación de oxitocina, uso de fórceps, episiotomía, cesárea, inyección epidural y aparato de monitoreo fetal que inmoviliza a la mujer.

Luna Maya atiende en promedio 8 partos al mes, con una tasa de cesáreas remitidas no mayor al 5 por ciento. En lo que va del año llevamos 21 partos y una cesárea, apunta Alonso.

Ana Sánchez, educadora española de 29 años, dice que su parto en Luna Maya significó encontrar la fuerza instintiva que toda mujer posee. Recuerda con emoción cuando abrazó a su recién nacida aún con la placenta, que sembró bajo un árbol.

“Deseaba sentir la plenitud de un parto. El acompañamiento que significó Luna Maya fue muy importante. Asistí a yoga prenatal y por eso siento que fueron embarazos sanos. La partera fue muy respetuosa. Estuvo mi pareja y eso es algo muy bonito porque en Casa de partos involucran mucho a la pareja en todo el proceso”.

Luna Maya trabaja bajo el principio de parto humanizado basado en el respeto al embarazo y el parto, por tratarse de un rito de Vida. Se prepara física y emocionalmente a la mujer a través de pláticas prenatales, talleres, yoga prenatal, bibliografía, videos, talleres sobre lactancia.

El parto humanizado nos remite a nuestro instinto animal: “Somos mamíferas, es importante que podamos parir como mamíferas, de manera instintiva e intuitiva”, dice Alonso. Luna Maya da opción de parir en tierra o en agua, en la posición que deseen. No hay chequeo de dilatación. Al nacer los bebés son colocados sobre sus mamás para iniciar apego y lactancia.

No realizan pruebas rutinarias sobre los bebés y motivan el Parto de Loto: no se corta el cordón umbilical inmediatamente, porque es un acto de violencia, se trata con respeto la placenta y el cordón, que son del bebé. Nuestra práctica se basa en lo último de la investigación científica y se corrobora a través de la experiencia que tenemos con partos tranquilos, lindos y exitosos”.

Fuente: Cimac, México


Medicina indígena mexicana para atención a parturientas

septiembre 25, 2009
Será estudiada como modelo por Universidad de NY

Gracias a la incorporación de parteras indígenas y chamanes tradicionales como agentes de salud, el Hospital Integral de Cuetzalan con Medicina Tradicional logró disminuir súbitamente a índice cero la muerte materna (MM).parto chiapas 2

El favorable hecho será estudiado por la Universidad de Nueva York, mediante un acuerdo académico entre la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP) y, probablemente, la Secretaría de Salud.

Juan Manuel Tetitla Munive, coordinador Estatal de Investigación y Coordinador de Internado de pregrado en los Servicios de Salud del Estado de Puebla, y docente en la UPAEP, trabajará en coordinación con Yumari Ruiz, coordinadora académica en la Universidad de Nueva York en el seguimiento del desarrollo de la Interculturalidad en el hospital integral con medicina tradicional de Cuetzalan, Puebla.

Aunque en Puebla actualmente funcionan 5 hospitales integrales con medicina tradicional: Cuetzalan, Ayotoxco, Huehuetla, Coxcatlán y Tulcingo del Valle, con un modelo médico que consiste en desarrollar un espacio donde exista la medicina alópata y la tradicional, otorgados por terapeutas tradicionales especialistas en herbolaria, Cuetzalan ha constituido el modelo más exitoso pues, por ejemplo, después de 8 años de aplicación, las muertes maternas desaparecieron en un municipio que despuntaba en las estadísticas por sus elevadas tasas.

INTERÉS DE LA UNIVERSIDAD DE NY

Tetitla Munive asegura que uno de los intereses que despertaron este acercamiento por parte de la universidad americana fue el esfuerzo que se hacía para repatriar a Puebla los cadáveres de personas originarias de esta entidad, pero que habían muerto en Estados Unidos.

El interés por la vida, la muerte, los ritos mortuorios, la concepción del cuerpo, el espíritu y la salud en este estado son desde entonces parte del esfuerzo académico de la Universidad neoyorquina, considerada entre las mejores y más prestigiosas instituciones de investigación de Estados Unidos.

Entre sus egresadas y egresados se registran 23 Premios Nobel, 9 ganadores de la National Medal of Science, 12 Premios Pulitzer, 19 Premios de la Academia (más que ninguna otra universidad del mundo) y muchos becarios de las fundaciones MacArthur y Guggenheim.

Antonella Fagetti, antropóloga investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades apuntó que en la medicina tradicional se condensan el pensamiento empírico/racional/lógico y el pensamiento mágico/simbólico/mitológico que distinguen a las prácticas terapéuticas, desde las propiedades curativas de las plantas hasta los complejos rituales terapéuticos.en algunas tribus el padre participa en el parto

“Es increíble cómo un elemento que conforma la medicina tradicional ocupa un lugar específico dentro del sistema, es decir, tiene una función propia que remite a la etiología de las enfermedades y a los principios de su curación”, dice.

Aunque el protocolo está terminado, el acuerdo entre las entidades de salud e investigación podría firmarse en los próximos meses. Este proyecto surgió en respuesta a la necesidad de comprender programas enfocados a fomentar la interrelación oficial entre distintas culturas médicas se materializan al nivel local.

A pesar que la medicina tradicional ha ganado legitimidad sin precedente al nivel nacional e internacional, ha habido pocas investigaciones a profundidad acerca de cómo se están traduciendo las políticas interculturales en proyectos concretos y actuales.

ALOPATÍA Y TRADICIÓN

Esta investigación pretende ofrecer una mirada profunda a los avances que se han logrado en el cuidado de embarazadas y neonatales como resultado de los vínculos entre los servicios de salud y las parteras, al igual a delinear las tensiones que persisten en esta relación.

Para Tetitla la medicina tradicional ha resuelto exitosamente desde siempre muchos de los problemas de salud de personas de todas las edades y sigue hoy en día atendiéndolas.parto_indígena_

“Curanderos, chamanes y parteras se han entregado a la labor de brindar salud y bienestar. La importancia de su trabajo es indiscutible y cautamente ésta ha sido reconocida por el estado que ha implementado nuevas políticas de salud que toman en cuenta su gran labor”, dijo.

“En las últimas décadas no sólo se han construido casas de salud, clínicas y hospitales para dar atención a la población de escasos recursos que habita las localidades más alejadas de las cabeceras municipales en todos los estado del país, capitalizando esta riqueza que ahora será compartida con nuestros hermanos norteamericanos”, afirmó.

Fuente: Cimac, México.


Ecología Prenatal

septiembre 24, 2009

El nuevo libro del obstetra francés Michel Odent cuestiona cómo las costumbres de diferentes culturas convirtieron al parto en la función fisiológica más perturbada. Ecología Prenatal (Editorial Creavida), es una compilación de artículos del autor. Aquí adelantamos un fragmento con propuestas para una maternidad de convivencia.

Capítulo 10: Por una Eco-Obstetricia

(…)
Hasta el presente, en nuestra sociedad, el parto ha suscitado dos preguntas: ¿cómo se lo puede controlar? Y ¿cómo se la puede ayudar a parir a la mujer?

La primera es fundamental para los médicos, es la que hizo que las mujeres se tendieran de espaldas; la que ha concentrado los nacimientos en hospitales inmensos y que ha convertido el equipo electrónico de control fetal en un símbolo de la obstetricia moderna. Y también la que impide que los médicos se den cuenta de que cuando se observa o se controla un acontecimiento de la vida sexual, en realidad, se lo está inhibiendo.

La otra pregunta conduce a enseñar a las mujeres a dar a luz. Franz Lamaze dijo que la mujer debe aprender a dar a luz de la misma manera en que aprende a leer, a escribir o a nadar. En Estados Unidos, Robert Bradley consideraba que se puede enseñar, al parido y a la mujer, el rol que deben ejercer durante el parto; también creía que quizás el marido podía desempeñar el papel de entrenador. El problema de este enfoque es que la comprensión del nacimiento como un proceso involuntario se vuelve remota en la sociedad moderna. Sencillamente, no se puede ayudar a un proceso involuntario; al contrario, sólo se lo puede perturbar.ECOLOGÍA PRENATAL

¿Pero qué puede perturbar el proceso involuntario del nacimiento? Esta respuesta se encuentra en la observación de mamíferos no humanos, para quienes dar a luz es una experiencia solitaria.

En experimentos realizados con manas titís, sometidas a parir a la vista de otros y con luz encendida, se pudo establecer el momento exacto a partir del cual las hembras mostraban ansiedad, como así también que la curiosidad del grupo y su intensa necesidad de actuar perturbaban el nacimiento y el primer contacto entre la madre y el recién nacido. Para otras hembras gestantes, en el momento del parto, lo principal no es evitar a los predadores, sino protegerse de los miembros de su propia especia. Cuando el parto es inminente, se aíslan, por ejemplo: la oveja preñada, que vive en rebaño, se aleja de éste; la rata, que tiene costumbres nocturnas, da a luz durante el día, y la yegua que, sale a pastar de día, da luz por la noche.

Cuando se analizan los efectos de un baño caliente como protección contra una excesiva estimulación sensorial y contra todo lo que pueda desencadenar una respuesta de «combate o huida» por parte de la madre, surge una cuestión fundamental que debemos plantearnos y que en la Facultad de Medicina nos enseñaron a evitar: ¿qué es lo que puede perturbar el proceso involuntario del nacimiento?

embarazo

Tenemos formas sutiles y poderosas para destruir la sensación de intimidad y con ellas perturbar el proceso, pero que no necesariamente son patrimonio exclusivo de los partos en un hospital: establecer contacto visual con la parturienta (como pidiéndole «quédate conmigo» justo cuando parece a punto de «irse a otro planeta») o realizarle un examen en un momento inadecuado o introducir una cámara en la habitación donde se encuentra son sólo algunos ejemplos de estas formas.

La observación de la conducta de otros mamíferos y de los efectos positivos de la intimidad durante el parto sugiere que la inmersión en una piscina y la eliminación de estímulos propios del contexto hospitalario pueden proporcionar el aislamiento que la madre necesita. Por lo tanto, una ducha en un baño pequeño y reservado puede resultar, a veces, más eficaz que un baño en una sala grande y llena de gente.

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En nuestra sociedad, las embarazadas y las madres lactantes, que necesitan un gran apoyo social, son aisladas; en cambio, las parturientas, que necesitan intimidad, son observadas por varias personas y, en ocasiones, por alguna máquina. Curiosamente, en las culturas donde la madre en ciernes puede aislarse para dar a luz, el parto suele ser más rápido y fácil.

Esta nueva obstetricia está inscripta en una nueva cultura, una contracultura a la que algunos les gusta llamar «sociedad post-histórica» y a otros «sociedad ecológica». Esta nueva obstetricia está inscripta en una sociedad donde el ser humano y los grupos humanos, en la medida que siguen su evolución, su progresión, su historia, pueden guardar un contacto con sus raíces, desde las más profundas y comunes a toda forma de vida, hasta las más superficiales, que pertenecen a la historia individual. projectoEsta nueva obstetricia puede ser evocada, abordada, incluso podemos penetrar en ella y explorarla, pero no podemos analizarla ni estudiarla metódicamente porque excluye todo lo que se asemeje a un método.

Esta obstetricia puede ser entendida a partir de algunas experiencias concretas en las «maternidades de convivencia» que, en algunos puntos del mundo occidental ya comienzan a diferenciarse del resto.

Por un lado, las maternidades clásicas están cada vez más dominadas por las órdenes del Estado Mayor Médico, que impone determinadas actitudes ante cada situación que se presenta. En cambio, las maternidades de convivencia están regidas, esencialmente, por ideas que se elaboran, paciente o casi implícitamente, en el seno de los grupos y que son factores o testimonios de su homogeneidad.

¿Cómo ayudar a quienes no tienen la oportunidad de vivir aquí pero desean conocer y comprender las direcciones de las maternidades de convivencia? Entremos en donde trabajamos hace muchos años, para poder responderles.

Constatamos que el parto y la lactancia son situaciones que pertenecen a la vida emocional, afectiva y sexual de las personas, lo que demuestra cuán importantes son el ambiente humano, material y mobiliario durante el parto.

Se debe comprender que una atmósfera facilitadora de ello constituye el factor de seguridad principal durante el parto y que, dentro de muy poco, la invasión de la máquina, la institución y de la medicina resultará más nefasta que útil.

En establecimientos importantes y fuertemente institucionalizados, la evolución inexorable hacia horarios de trabajo repartidos en franjas de breve duración contribuye profundamente a alterar la calidad del ambiente humano. La transmisión de información lleva rápidamente a la invasión de los roles profesionales, factor esencial de deshumanización de los hospitales que elimina la relación afectiva. La expresión «estar de guardia» es, en sí misma, una salida del estado de serenidad.

(…) Es por eso que escogemos guiar la exploración de nuestra maternidad a partir de detalles materiales que aparecen en una primera visita general, como la existencia de una sala de partos diferente a la habitual, con una pequeña piscina. La maternidad actual no coincide con la de nuestros sueños. Es el resultado de una simple adaptación de los lugares representativos de la arquitectura dominante.

La maternidad de nuestros sueños no estaría situada en el primer piso de un edificio de hormigón armado ni integrada en un hospital general sino ligada a él por medio de un túnel o yuxtapuesta; tendría un solo piso; sería redonda y la mayoría de los ángulos serían eliminados.

Los colores serían variados, raramente neutros, repetidamente anaranjados. Largos pasillos incitarían el paseo. Sería también el centro de una red de vigilancia de nacimientos en casa y su arquitectura tomaría en cuenta este hecho.

¿Cómo hacer para que el servicio de obstetricia y la maternidad no sean visitados solamente para los controles médicos que ligan el embarazo con la enfermedad?, sobre todo teniendo en cuenta que son lugares donde habitualmente van los enfermos.

Podrían introducirse actividades no habituales que opongan el embarazo a la idea de enfermedad, por ejemplo, reuniones alrededor de un piano para cantar. Cuanto más sea vivido el embarazo como una enfermedad, será tanto más una causa de ella.

(…) Las vibraciones recibidas por el bebé en el útero son bien diferentes según se trata de la voz hablada o cantada. Es evidente que la voz cantada sobrepasa largamente las franjas de frecuencia de la voz hablada. Sin embargo constatamos que en nuestra cultura las embarazadas cantan poco, en cambio escuchan televisión, radio y discos.

(…) En los grupos cantantes, aprendimos hasta qué punto cantar y, sobre todo cantar en coro, era un gran placer, un modo de escuchar el cuerpo, la relación entre la voz y las emociones. Expresar las emociones y escuchar el cuerpo son una sola cosa. Es justamente a través del cerebro instintivo, del cerebro emocional, que tomamos conocimiento del estado de nuestro cuerpo. He aquí el profundo significado del fenómeno Leboyer que implicó, antes que nada, una rehabilitación del cerebro emocional en un mundo de tecnofrenias, es decir, un mundo que valoriza el cerebro lógico y racional.

(…) La asociación del canto a todas las formas posibles de impresión sensorial es una manera de permitir que surjan emociones. Las letras de las canciones evocan colores y Aucher mostró la relación entre estos y los sonidos. Lo que en los tiempos de Rimbaud podía parecer una fantasía poética es tomado por la ciencia moderna, quien le atribuye al sistema nervioso la tarea de decodificar la información en un código nervioso que se transmite, para transformar la energía recibida en energía eléctrica y para transformarla en energía química durante la sinapsis. También es posible introducir evocaciones olfativas y gustativas durante los ejercicios de vocalización.

Como ya lo habían hecho los adeptos a las bioterapias, Marie-Louise descubrió el significado de las tensiones musculares en el sistema respiratorio, y reconoció que si se pudiera encontrar equilibro en la voz, también se podría alivianar las tensiones musculares de los maxilares y de los músculos púbicos (por la frecuente correlación entre las tensiones de los músculos faciales y del perineo). Aucher también sabía que los ritmos están profundamente enraizados en la biología. Para toda música llamada «interior», el ritmo cardíaco es una referencia básica.

El jazz y todos los ritmos sincopados son, para ella, un retorno a la vida instintiva inconsciente, al ritmo materno de base, a la época en que el corazón de la madre y el del hijo cabalgaban de la misma forma. Fue cantando con embarazadas que constatamos todas estas cuestiones. Sin duda no es por nada que el hombre tecnológico, el hombre de la civilización del automóvil, sólo conoce la regresión tranquilizadora del rock hard.

(…) De una reflexión sobre las funciones del oído, que percibe los sonidos, pasamos a otra sobre el estímulo del oído interno, que es sensible al movimiento y nos informa sobre la posición de nuestro cuerpo. ¿El hecho de balancear a un recién nacido o a un niño, no es la respuesta más simple a la necesidad de estímulo del oído interno, del «sistema de entrada»?

En una maternidad donde se discute sobre las canciones, que se interroga sobre la importancia de las percepciones, las posturas y los movimientos, era previsible que las camas de los recién nacidos hubieran sido cambiadas por verdaderas cunas. Un padre que trabaja la madera concibió el tipo de cuna con el que soñábamos.

Naturalmente, las implicancias de los grupos cantantes fueron innumerables. El canto y el piano simbolizan, ante todo, otra manera de vivir y contribuyen al establecimiento de otras relaciones humanas. Cuando los usuarios y los profesionales cantan juntos desaparecen las divisiones.

En esta sala de encuentros, se eclipsó la palabra preparación. Las embarazas se encontraban con parejas que habían tenido sus bebés unas horas antes, estableciéndose un equilibrio entre las palabras de amor, alegría, placer y esperanza de los padres reciente con las de angustia y miedo de las embarazadas. Nos encontrábamos en este lugar de nacimiento para descubrir juntos otras maneras de vivir.

En este lugar y en circunstancias eminentemente propicias, es posible satisfacer la necesidad de crear comunidades o al menos de comunicar, necesidad tan olvidada en los centros urbanos de la sociedad tecnológica.

Las consecuencias desastrosas de la generalización del parto en ambientes hospitalarios son tales que evidenciamos los efectos negativos tanto sobre la dinámica del parto, como en la existencia de múltiples sustitutos de la madre en las horas que siguen al nacimiento, y en el medio ambiente, donde abundan microbios alergenos tan distintos de la vida habitual.

No queda duda alguna de que la existencia de una sala de encuentros es un elemento positivo suficiente para contrarrestar algunos de estos efectos negativos. Si un día abandonáramos el medio hospitalario para participar en una red de vigilancia de partos en casa, será preciso reinventar este tipo de salas de encuentro.

Fuente: Artemisa Noticias, Argentina


Medida de protección para embarazadas. Addenda al artículo “Embarazadas ruleteadas”

agosto 18, 2009

Este es el nuevo plan mediático para invisibilizar la violencia institucional de Estado, no pudo ser reseñado en Palabra de Mujer de hoy, porque lo conocimos la tarde del sábado.
TS

El Ministerio Público acordó medida de protección para que se dé un trato justo y atención adecuada a todas las mujeres embarazadas que acudan a los centros hospitalarios del Área Metropolitana de Caracas.

La medida de protección y seguridad fue dictada por la fiscal 130° con competencia en violencia contra la mujer, Iris Montezuma Villamizar, quien investiga los presuntos casos de violencia obstétrica denunciados en algunos centros del Área Metropolitana de Caracas.

Igualmente, el Ministerio Público solicitó, este viernes 14 de agosto, ante el Tribunal 4° de Control, Audiencia y Medidas con competencia en Materia de Violencia contra la Mujer, que confirme la medida de protección dictada, todo ello conforme con lo establecido en el artículo 87, numeral 13° de la normativa especial.

La Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece que las “medidas de protección y de seguridad son de naturaleza preventiva para proteger a la mujer agredida en su integridad física, psicológica, sexual y patrimonial, y de toda acción que viole o amenace a los derechos contemplados en esta Ley, evitando así nuevos actos de violencia y serán de aplicación inmediata por los órganos receptores de denuncias”.

En ese sentido, la medida de protección señala que el personal médico, paramédico y administrativo deberá recibir cursos de sensibilización y atender a las víctimas para garantizarle un trato justo.

De esta decisión fue notificada la Dirección de Salud del Distrito Capital para que materialice la medida de protección dictada a favor de las mujeres embarazadas .

Recientemente y conforme a las denuncias realizadas públicamente por familiares de los afectados, el Ministerio Público abrió una investigación respecto a las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que se produjeron los hechos denunciados respecto a una inadecuada atención de las embarazadas en varios centros de salud públicos de Caracas.

De esta manera, con las denuncias recabadas por funcionarios de la Defensoría de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente del Hospital José Gregorio Hernández, ubicada en Los Magallanes de Catia, se realizó una inspección, con fijaciones fotográficas, así como revisión de los libros de registros de atención de pacientes.

La Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece como casos de violencia obstétrica, los ejecutados por el personal de salud, cuando no atienda oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.

Vía Ministerio Público (www.noticias24.com 15-08-2009)


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