Soledad Acosta de Samper y la fundación de una literatura nacional

Colombia dedica este año a su obra

Para muchos colombianos y mayoria de latinoamericanos el nombre de Soledad Acosta de Samper es desconocido.  Sin embargo, su importancia es indiscutible pues fue una de las primeras mujeres en Colombia que en la generación posterior a las guerras de independencia, irrrumpió en el escenario intelectual de la naciente república. En la decada de 1980 comienza un resurgimiento de la obra de Soledad Acosta de Samper  de la mano de críticas feministas. El 15 de marzo de este año el Ministerio de la Cultura de Colombia  lanzo el “Año Soledad Acosta de Samper” en el centenario de su fallecimiento.Afiche conmemorativo

Teresa Sosa

Soledad Acosta (Bogotá, 5 de mayo de 1833 – 17 de marzo de 1913) fue hija única de Joaquín Acosta, geógrafo e historiador que participó en las guerras de independencia y quien decidió darle una educación como la tendría un hombre de la época. Su madre,  Caroline Kemble Rou, era estadounidense, y parte de sus años de formación los pasó la familia en Francia. Por este motivo Soledad se desenvolvía por igual en español, inglés y francés. 

El Diario íntimo, es el laboratorio de escritura con el que Soledad Acosta comienza a desarrollar su pluma. Lo comienza a los veinte años y lo termina un día antes de casarse con José María Samper, a la edad de veintidós años. Ya en él se pueden apreciar las reflexiones sobre la condición femenina que aparecen a lo largo de su obra, y que se cristalizarían luego en textos como Aptitud de la mujer para ejercer todas las profesiones, una Memoria presentada en el Congreso Pedagógico Hispano-Lusitano-Americano reunido en Madrid en 1892: “Para dar fuerza, valor y emulación a las mujeres cuyas madres y abuelas han carecido casi por completo de educación, en mi humilde concepto creo que debería empezarse por probarles que no carecen de inteligencia y que a todas luces son capaces de comprender lo que se les quiera enseñar con la misma claridad que lo comprenden los varones” escribe en este texto. Tuvo cuatro hijas, dos de ellas murieron en una epidemia.

Venciendo obstáculos

A pesar de haber escrito tanto narrativa como historia, haber colaborado en publicaciones e incluso haber fundado en 1878 la revista La Mujer —dirigida y redactada exclusivamente por mujeres— son varias las razones por las que a Soledad Acosta se la conoce poco. “Es una época en la que no se esperaba que las mujeres escribieran. Para empezar, no eran ciudadanas”, dice la investigadora colombiana Carolina Alzate. Así, José María Vergara y Vergara, crítico literario y uno de los editores del periódico El Mosaico, nunca menciona a Soledad Acosta a pesar de que ella contribuyó con textos a esta publicación y varias veces sus miembros se reunieron en tertulias en casa del matrimonio Samper.

 Desde sus primeras publicaciones en 1859 Soledad no sólo desarrolla preocupaciones muy cercanas a la definición  de género. No solo define su propia identidad, sino que expresa un fuerte interés en contribuir al mejoramiento de la sociedad por medio de la educación de la mujer.

 Más de treinta años después, la colección de ensayos reunidos en La mujer en la sociedad moderna, publicada en París en 1895, ofrece una destilación de lo que Soledad Acosta parece haber escogido como lo más pertinente (y lo más urgente) de sus muchísimos artículos sobre la presencia activa y visible de la mujer en la sociedad occidental.

El ensayo de género

Es a partir de 1870 que Soledad Acosta se dedica más y más seriamente a un escrutinio organizado de las capacidades, aptitudes, limitaciones, y posibilidades sociales de las mujeres,es lo que la investigadora estadounidense Mary Louise Pratt denomina “the gender essay”  (el ensayo de género). En esta categoría de “ensayo de género” Pratt incluye una serie de textos de los últimos doscientos años sobre el tema del estatus y la realidad de la mujer en la sociedad moderna y refiere a una larga lista de los más conocidos de estos textos. Incluye textos a los cuales se refería Acosta con admiración y discutía con entusiasmo en sus propios ensayos. Señala, Pratt, que estos textos suelen ser catálogos de hechos, insistencias detalladas e irrefutables de la presencia de las “mujeres ilustres” en todo momento de la historia, cultura, y vida pública de todo país.

 La mujer en la historia

 Cuando reunió (y en muchos casos reescribió o reeditó) los textos que aparecerían en La mujer en la sociedad moderna, Soledad Acosta ya había publicado miles de páginas sobre la presencia de la mujer en la historia, en obras como Estudios históricos sobre la mujer en la civilización (1877), Las mujeres de la Gran Colombia en la época de la Independencia, La mujer española en Santafé de Bogotá (1890), Las esposas de los conquistadores, Las santafereñas de la época de la colonia4 y cantidades de artículos periodísticos, algunos de los cuales, los que tenían que ver con mujeres de fines del siglo dieciocho en adelante (límite que ella utiliza para definir época “moderna”) reaparecerían en alguna forma en su nueva compilación.

 Y más adelante siguió publicando sus listas y compilaciones de los logros históricos de las mujeres en un libro híbrido y fascinante publicado un año después de La mujer en la sociedad moderna, en 1896, Conversaciones y lecturas familiares sobre historia, biografía, crítica, literatura, ciencias y conocimientos útiles. Es en Conversaciones donde Soledad Acosta explica, aun más claramente que en La  la sociedad moderna, por qué le parece tan importante reunir varias discusiones de las aptitudes y los logros de las mujeres en la sociedad.

 Quizás porque en Conversaciones se  dirige más explícitamente a lectoras colombianas (o por lo menos a lectoras que leerán con interés los cuadros de costumbres colombianos y las denuncias de injusticias colombianas), es allí mismo donde Acosta explica (y demuestra) bien claramente sus tres preocupaciones principales: la necesidad urgente de educar bien a toda mujer; la importancia de insistir que toda mujer pueda elegir y seguir una carrera que le provea la posibilidad de autosuficiencia y la capacidad de eligir libremente su propia vida; y lo imprescindible que es para toda mujer tener mujeres modelos, role models, abuelas sabias, que inspiren confianza y actúen como guías morales.

 FUENTE: Textos varios e imagen. Internet.

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2 respuestas a Soledad Acosta de Samper y la fundación de una literatura nacional

  1. Soledad Acosta de Samper y la fundación de una literatura nacional | Palabra de Mujer , es interesante, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y me alegra cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazo,GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

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