Emily Dickinson y su época

Emily Elizabeth Dickinson , (Amherst, Massachusetts, EEUU, 10-12-1830-15-05-1886),  fue una poeta estadounidense colocada en el reducido panteon de poetas fundacionales  estadounidenses.  Provenía de una prominente familia de Nueva Inglaterra. Sus antepasados habían llegado a Estados Unidos en la primera oleada migratoria  puritana y la estricta  religión  protestante que profesaba influyó sobre su obra.

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Teresa Sosa

Emily Dickinson nació en tiempos anteriores a la Guerra de Secesión, cuando fuertes corrientes ideológicas y políticas chocaban en la sociedad deEmily Dickinson en única fotografía conocida se tomo entre 1848 1847 clase media-alta estadounidense .Incluso los hogares más acomodados carecían de agua caliente y de baños dentro de la casa y las tareas hogareñas representaban una carga enorme para las mujeres, aunque, por su buena posición económica la familia Dickinson disponía de una sirvienta irlandesa, por lo que Emily, preocupada por obtener una buena educación, constituía un caso raro para la sociedad rural de la Nueva Inglaterra de su época.

La severa religiosidad puritana se hacía presente en todas partes, y prácticamente la única expresión artística aceptada era la música del coro de la iglesia. La ortodoxia protestante de 1830 consideraba a las novelas “literatura disipada”; los juegos de naipes y la danza no estaban permitidos; y no se toleraban otras reuniones de mujeres solas que el cotidiano té entre vecinas.

En el anterior contexto, la poesía de Dickinson logra diseñar una foto palpable, diferente,  desde la particular forma de mirar de la poeta. Ese olor a fotografía, a baño de luz, a tristeza y a exaltación, a desnudez de cuerpo y alma sin escalas de por medio. Idas y vueltas, subidas y bajadas, el ser humano con su cambiante forma, su incongruencia y sus destellos de ingenua esperanza. Entonces, uno se deleita, descifrando sus poemas, transitando por esa profundidad tan personal y arrolladora. Eso suscita el encuentro con la poesía de Emily.

Vida íntima

Muy apegada a los ideales y conceptos puritanos en boga, tardó muchos años en comenzar a  rebelarse. Susan Huntington Gilbert, ex compañera de estudios de Emily en la Academia de Amherst, joven bella e inteligente parece haber cumplido un importante papel en la vida  emocional y sentimental de la escritora.

Susan Gilbert, esposa de su hermano Austin, al  mudarse con él a la casa contigua a la que vivía Emily, se convirtió en amiga y confidente de la poeta, y consta por la correspondencia mantenida “alambrada por medio” que su cuñada fue la segunda persona a quien le mostró sus poesías. Se ha propuesto, además, que fue la destinataria de unos trescientos de sus poemas de amor, y que este amor era correspondido. 

La mayor parte de su obra se ocupa de su amor hacia un hombre —cuyo nombre jamás ella menciona— con quien no podía casarse, que tuvo, sin embargo, una capital importancia en la vida de la artista y que pudo tener influencia, incluso, en su decisión de autorrecluirse

Lavinia Dickinson, su hermana menor, fue su compañera y amiga hasta el fin de su vida. Las pocas confidencias íntimas que se conocen de Emily provienen de Lavinia.

La fe de Lavinia en la importancia de la obra de su hermana la ha protegido para la posteridad, hasta su primera publicación póstuma. Al decir del biógrafo de Emily, George Frisbee Wicher, la devoción de Lavinia fue la responsable de hacer comprender al mundo que “la poeta lírica más memorable de Estados Unidos había vivido y muerto en el anonimato”.

Estudios y  formación

La Academia de Amherst era sólo para varones; en  1838 se abrió por primera vez la inscripción de niñas, y fue allí donde Edward Dickinson y su esposa inscribieron en  1840 a Emily. La educación de Emily en la academia fue sólida y completa, mucho más profunda y sólida que las de las demás mujeres de su tiempo y lugar. Sin embargo, en ocasiones la muchacha (cuya salud no era muy buena) se sentía saturada y sobreexigida.

La Academia y el Colegio de Amherst disponían de un claustro de profesores compuesto por científicos de fama nacional, que llevaron al colegio sus enormes colecciones de especímenes.

Todo esto estimuló el interés de Dickinson por las ciencias naturales: conocía desde temprana edad los nombres de todas las constelaciones y estrellas, y se dedicó con entusiasmo a la botánica. Sabía perfectamente dónde encontrar cada especie de flor silvestre que crecía en la región, y las clasificaba correctamente según la nomenclatuara binomial en latín. Toda esta erudición científica quedó firmemente guardada en su memoria, y fue utilizada para la trama naturalista de sus poemas muchos años después.

El Seminario para Señoritas Mary Lyon de Mount Holyoke también recibió a Emily Dickinson para ayudar a su formación religiosa y completar su educación superior. La jovencita abandonó en 1847 el hogar familiar por primera vez para estudiar allí. Emily, con apenas 16 años, era una de las más jóvenes de entre las 235 estudiantes de Mount Holyoke, custodiadas por un selecto grupo de jóvenes maestras.

La adolescente superó sin problemas los estrictos exámenes de admisión y se mostró muy satisfecha por la educación que se impartía en el seminario. Allí intentaron que Emily se volcara de lleno en la religión —para dedicarse a misionar en el extranjero— pero la niña, tras un profundo examen de conciencia, encontró que aquello no le interesaba y se negó, quedando inscrita en el grupo de 70 alumnas a las que se consideró “no convertidas”.

En menos de un año, Emily superó el curso completo gracias, principalmente, a sus profundos conocimientos del latín. Aprobó rápidamente historia inglesa y gramatica  y sacó excelentes calificaciones en los exámenes finales, que eran orales y públicos. El curso siguiente se refería a quimica y fisiología y el tercero a astronomía y retórica, todos ellos tópicos sobre los que Emily tenía profundos conocimientos. En la primavera Emily enfermó y ya no pudo permanecer en el seminario. Después de esta segunda experiencia académica de su vida, Emily Dickinson ya no volvió a estudiar nunca más.

Reclusión definitiva

Pasó todo el verano de1884 en una silla, postrada por el Mal de Bright. A principios de 1886 escribió a sus primas su última carta: “Me llaman”. Emily Dickinson pasó de la inconsciencia a la muerte el 15 de mayo de 1886.

Poco después de la muerte de la poeta, su hermana Vinnie descubrió ocultos en su habitación 40 volúmenes encuadernados a mano, que contenían la parte sustancial de la obra de Emily: más de 800 poemas nunca publicados ni vistos por nadie. El resto de su obra la constituyen las poesías que insertaba en sus cartas, la mayoría de las cuales pertenecen a los descendientes de sus destinatarios y no se hallan a disposición del público.

FUENTE: Textos varios, poemas. Internet

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