México: el delito de ser mujer, pobre y estar embarazada

Periodismohumano

Nueve mujeres han sido liberadas en Guanajuato gracias a la presión social después de cumplir entre dos y nueve años de prisión por haber sufrido abortos naturales.

La impartición de justicia se hizo arbitrariamente y como castigo ejemplar

Este estado es uno de los más retrógradas del país y las interrupciones del embarazo están penalizadas hasta en casos de violación

Yolanda Martínez Montoya está volviendo a su vida normal después de casi siete años en la cárcel acusada injustamente de haber abortado. M.S.

“Pídele a Dios porque te van a caer muchos años. Desde el momento en que tiraron a sus hijos, ustedes son culpables y se merecen muchos años de cárcel. Aquí se van a quedar (en la prisión) porque tienen que pagar por lo que hicieron”. Esto es lo que le dijo la abogada de oficio Guadalupe Cruces a su defendida Yolanda Martínez, acusada de homicidio en razón de parentesco después de haber sufrido presuntamente un aborto espontáneo, que ella misma niega.

Yolanda tiene 26 años y acaba de salir de la cárcel después de 6 años y 8 meses presa. Tenía que cumplir una sentencia de 25 años por haber matado a su futuro bebé, aunque ella asegura que no estaba embarazada cuando fue, desde su aldea al hospital de Dolores Hidalgo, con la menstruación y un dolor en los pechos. La doctora que la recibió no la atendió en ningún momento sino que llamó directamente a la policía, quién la trasladó del hospital al penal.

Algo parecido le dijo Guadalupe Cruces a su también defendida Ana Rosa Padrón. Esta campesina de 23 años, que sólo cursó hasta tercero de primaria, podrá celebrar la semana que viene el sexto cumpleaños de su hija junto a ella. Los últimos dos años no lo pudo hacer. Ha estado 30 meses en la prisión desde que sufrió un aborto espontáneo en su segundo embarazo. La abogada de oficio no quiso que se llevaran a cabo los careos, ni la reconstrucción de hechos, ni el examen de los peritos, cuando fue acusada de estrangular al feto que expulsó. La condenaron a 29 años de prisión por el mismo delito de homicidio en razón de parentesco.

Ambas acaban de salir libres junto a otras 7 mujeres, todas ellas campesinas del norte del estado de Guanajuato, una de las zonas más retrógradas del país. Purgaban sentencias de entre 25 y 29 años, acusadas de asesinato, aunque 6 de ellas tuvieron abortos espontáneos, 2 habían sido violadas y Yolanda ni siquiera había estado embarazada nunca. Su salida se produjo después una gran campaña social y mediática donde llegaron a implicarse las Naciones Unidas. La presión civil consiguió que el 31 de agosto el Congreso estatal aprobase una reforma exprés donde aplicó un atenuante a este crimen en razón de parentesco, que redujo de una pena máxima de 35 años a entre tres y ocho años de cárcel para las mujeres que den muerte a un recién nacido.

Link para leer el artículo completo:

http://periodismohumano.com/mujer/el-delito-de-ser-mujer-pobre-y-estar-embarazada.html

 

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