Cáncer y estilo de vida

Por Hena Carolina Velázquez Vargas * (CIMAC)

El cuerpo nuestro de cada día

Con relación a los antioxidantes y sus posibilidades de disminuir el riesgo de contraer cáncer, uno de los temas más controvertidos entre las y los médicos, son los fotoquímicos estrogénicos que contienen propiedades antioxidantes pero también hormonales (efecto estrogénico).

En conjunto se les conoce como fitoestrógenos e incluyen flaconas, isoflavonas, flavanones (genistein, daidzeina, gliciteina y equaol) y en la dieta humana se derivan principalmente de la soya, se informa en “Cáncer y estilo de vida”, publicado por el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) en 2009.

Además de la soya están los llamados lignanos (principalmente enterolactona) que están principalmente en las leguminosas. Los alimentos que los contienen son, al menos tres que forman parte importante del consumo en México: chícharos, lentejas y frijoles.

Respecto a sus beneficios, para el doctor inglés Robert Thomas y las doctoras mexicanas Laura Suchil y Emma Verástegui, autor y autoras del libro del INCan, una parte de la polémica entre la comunidad médica es –como es su caso, afirman— que siguen sin definir si son perjudiciales o benéficos después de un diagnóstico de cáncer de mama.

El y las especialistas ofrecen una explicación con relación a los beneficios posibles de estos antioxidantes.

Las evidencias históricas muestran que en las culturas que han tenido una alta ingesta de alimentos fitoestrogénicos, como las del Oriente (China), se tiene la menor incidencia de cáncer de mama y menos síntomas asociados a la menopausia como los bochornos y la osteoporosis.

El efecto contra el cáncer, se piensa que se debe a su afinidad con los receptores de estrógenos presentes en la mama y los tejidos uterinos, cuyo poder estrogénico es débil, lo que hace que compitan con los estrógenos del cuerpo que tienen un efecto mayor. La acción disminuye al ser reemplazados por los fitoestrógenos.

Por otro lado, están los estudios realizados sobre el genistein (junto con el daidzeina se les considera las isoflavonas más potentes) que han demostrado que une al receptor de estrógeno de la misma manera que el tamoxifeno: inhibe el efecto estrogénico en los tumores, pero mantiene su acción en el útero y en los huesos.

El tamoxifeno es un medicamento en forma de píldora que interfiere con la actividad del estrógeno, se ha utilizado por más de 20 años en el tratamiento de pacientes con cáncer avanzado de seno, también forma parte de una terapia adyuvante o adicional después del tratamiento primario para cáncer de seno en estadio o etapa precoz (www.geosalud.com).

Aunque esto parece ideal, señalan el autor y las autoras de “Cáncer y estilo de vida”, las evidencias son poco claras, el efecto benéfico anti cáncer puede ser simplemente gracias al efecto antioxidante de los alimentos saludables y no por la acción estrogénica.

No obstante que admiten la existencia de un planteamiento distinto al respecto, “algunos investigadores postulan que el mecanismo de acción es por la combinación de los efectos anti hormonales y antioxidante”, su duda persiste y desde ahí hacen la siguiente alerta.

“Es importante hacer notar que este efecto no puede obtenerse solamente al añadir soya a la dieta occidental. Además, el hecho de que reduzca la incidencia de cáncer, no necesariamente significa que también impacte la gravedad de un cáncer ya establecido.

“Estudios en animales han demostrado que los suplementos con fitoestrógenos son capaces de estimular el crecimiento tanto de células tumorales, como de células normales sensibles a los estrógenos, tales como las de la mama y los tejidos uterinos, por lo que después de todo, esa acción no es necesariamente inocua (que no hace daño)”.

Tomando como referencia estudios realizados en el Reino Unido y ante este panorama, se pidió la opinión de especialistas de varios países del mundo, con el fin de obtener un consenso informal respecto al beneficio o no de los fotoquímicos estrogénicos para disminuir los riesgos de contraer cáncer.

El resultado fue que médicas y médicos oncólogos de Estados Unidos, Sudamérica, Europa, Australia y México, estuvieron de acuerdo en que suplementos con fitoestrógenos deben evitarse en pacientes con cáncer de mama.

Sin embargo, la mayoría coincidió en que los alimentos que contienen fitoestrógenos como la soya, y las legumbres son saludables en general. Solo una minoría opinó que estos alimentos deben evitarse.

* Periodista mexicana, narradora oral, facilitadora de grupos, terapeuta con Enfoque Centrado en la Persona y Gestalt e instructora asociada del Sistema Tao Curativo.

henavv@yahoo.com.mx

Fuente:

http://www.cimacnoticias.com/site/s10072708-EL-CUERPO-NUESTRO.43449.0.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: