Planes mediáticos para la parturientas ‘ruleteadas’

agosto 18, 2009

Por: Teresa Sosa

Emergencia cerradaContinúa acaparando los titulares de prensa escrita el “ruleteo” de las parturientas pobres del país. En nuestra edición del domingo 9 de agosto hicimos hincapié en que los hechos que han sido denunciados por las afectadas violan la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007) en varios artículos. Quizás es por ello, que el gobierno a través de los medios de comunicación ha venido sacando, uno tras otro, planes a manera de globos de ensayo, hasta terminar, por ahora, ofreciendo a las parturientas pobres una especie de la “Isla de la Fantasía” con clínicas privadas, estatizadas.

MALENTENDIDOS

La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007) en el artículo 51 numeral 1, considera como acto constitutivo de violencia obstétrica el ejecutado por el personal de salud cuando no atiende de manera oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas. Pero de ello, no son responsables una mayoría de obstetras a quienes se les denuncia ante instituciones gubernamentales (Inamujer, Fiscalía), por el contrario, numerosas de estas denuncias deben ser consideradas por los órganos receptores de denuncias como Violencia Institucional (artículo 15, numeral 16; y artículo 51, de la Ley).

Ejemplos, en los siguientes textos periodísticos:

Actualmente la realidad pinta otra cosa, pues la falta de personal especializado y de insumos hospitalarios obliga a intensificar el ruleteo de las féminas y no sólo de las que están a punto de dar a luz, también de las que se encuentran en las primeras semanas sufren estos maltratos.

Mabel Sarmiento Garmendia, Últimas Noticias, 30/07/2008.

parturienta ruletedaEn la emergencia de la Maternidad Concepción Palacios se encontraba ayer un grupo de familiares de mujeres procedentes de Guarenas, Los Teques y los Valles del Tuy, quienes contaron a Últimas Noticias como fueron peloteadas de centro en centro porque en sus zonas de residencia los hospitales no están equipados para atender primerizas.

Lorena Ferreira, 04/08/2009

Doblemente agredida se encuentra Mary Cárdenas (se usa seudónimo porque la paciente tiene 15 años). A ella la ruletearon por varios hospitales antes de dar a luz en Los Magallanes de Catia, 48 horas después fue informada de que su hijo, de 8 meses de gestación, estaba muerto. El año pasado también perdió un bebé de siete meses cuando se le retardó la atención médica. De por sí, embarazada precozmente, su caso es de evidente alto riesgo, pero aún así cayó en las trampas del ruleteo”

Mabel Sarmiento Garmendia, Ultimas Noticias, 05/08/2009

BARRIO ADENTRO MUY COSTOSO

Magallanes-de-catia150En el 2003 el gobierno del Presidente Hugo Chávez impulsa la Misión Barrio Adentro (BA), con el propósito de convertirla en la punta de lanza y presentación de la revolución bolivariana, en cuanto a políticas del Estado para atender a la población más necesitada.

Félix Oletta, ex titular del Ministerio de Salud Pública, señala que uno de los nudos que obstruyen la fluidez del sistema de salud venezolano es BA, que debería haber contribuido a aliviar la demanda en los hospitales públicos y clínicas privadas, pero que sin embargo esto no ha ocurrido; según este ex ministro, con BA acontece que el programa arrastra el problema de la atención en salud a los hospitales y a las clínicas privadas, porque no asegura cama, quirófano, sala de parto, terapia intensiva y otros servicios, a los/las pacientes.

Oletta asegura que la calidad de BA no está acorde con la inversión y que mientras en el presupuesto ordinario de salud pública se registra un decrecimiento progresivo durante los últimos cinco años (bajó a 1,5 del PIB), el presupuesto de BA supera por tres veces lo asignado al ministerio de salud pública. Afirma que “los recursos para BA –solamente en 2006– superaron los 3 mil millones de dólares” (El Mundo, 08/05/2007).

PLANES MEDIÁTICOS EFECTISTAS

María LeónUna red comunitaria de atención a la embarazada anunció el 2 de agosto a través de los medios de comunicación María León, Ministra de Asuntos de la Mujer y de Igualdad de Género, como un primer paso para frenar el “ruleteo” de las parturientas. Señaló que esta red sería coordinada por los consejos comunales que deberían trabajar conjuntamente con los hospitales (Ultimas Noticias).

Suponemos que este plan debe haber quedado en “veremos…” porque ocho días después tomó las riendas del problema el ministro del despacho de salud pública.

El 10 de agosto, Carlos Rotondaro, anunció en rueda de prensa el plan a ejecutar por su ministerio para dar respuestas eficientes a las embarazadas en los centros hospitalarios del Área Metropolitana de Caracas. Explicó que este plan consistiría en dos niveles de atención: uno dirigido para partos normales y el otro para los partos de mayor complejidad (Agencia Bolivariana de Noticias).

Igualmente, Rotondaro, señaló, que su plan contaría con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia, a través de la Policía Metropolitana, así como del Cuerpo de Bomberos de Caracas, que se encargaría de prestar seguridad y del traslado de las futuras madres a los centros hospitalarios, de acuerdo con el nivel de atención que éstas ameriten, y que de igual forma éste apoyaría en el traslado de las mujeres dadas de alta y que viven en lugares lejanos de Caracas (Agencia Bolivariana de Noticias).

En la camilla con su bebé

En la camilla con su bebé

Sin embargo, Ultimas Noticias reporta el 12 de agosto que: “Mary llegó ayer en la mañana a la Maternidad Concepción Palacios junto con su madre. Residen en Charallave y aseguran que allá, y en la zona de Ocumare del Tuy, los hospitales no tienen médicos”. El periódico también reporta que el 11 de agosto no hubo ningún despliegue de ambulancias ni de funcionarios policiales o bomberiles para coordinar las acciones y que “las barrigonas debían irse por su cuenta o esperar” (Violencia Institucional).

Para continuar con la misma tónica mediática efectista, necesaria para producir el efecto positivo de levantar de nuevo el ánimo de las parturientas pobres, en vista al obvio fracaso en menos de 24 horas del plan del ministro Rotondaro, otra vez le fue ordenado a la ministra María León, el 13 de agosto, que apareciera en el escenario mediático para “instar” al Ejecutivo nacional (porque: “Comandante, ordene”) a estatizar los servicios privados de atención a las mujeres embarazadas con la finalidad de que éstos pasen al sistema público de salud, porque: “no puede ser que se deterioren nuestros servicios médicos públicos, para que se fortalezcan las clínicas para cobrar por un parto una cantidad que el pueblo no puede pagar” (Ultimas Noticias).

Este último plan de la ministra María León, en nuestra primera lectura de apreciación, denota preocupación de la ministra por las parturientas, pero como en política no hay nada inocente, no es descabellado pensar de que se trata también de aprovechar como coyuntura política a las parturientas “ruleteadas” para estatizar a las clínicas privadas, a las que la ministra traslada la responsabilidad del caos total en el rompecabezas difícil de armar que constituye el sistema nacional de salud pública, retado en estos días a dar respuestas mediáticas rápidas y eficientes, que es el estilo de darle solución a todo lo que nos acontece por el gobierno chavista.

Siendo así la urgencia mediática, la salud pública requiere de las sedes físicas y equipamiento (camas, sala de parto, terapia intensiva) de las clínicas privadas para atender la demanda de las parturientas pobres de Caracas y sus alrededores, por ser la capital del país el epicentro mediático del gobierno; al interior del país le llegará el plan de la ministra por añadidura.

EL ESTADO: MEJOR CLIENTE

ILUSTRACION UNICA _PDM DOM 16 AGOSTO 2009_Pero, la contradicción inmensa de la revolución de Chávez en esta oportunidad es, que el Estado venezolano es el mayor demandante de las pólizas (HCM) de empresas capitalistas de seguros, para la atención hospitalaria en clínicas privadas de funcionarios y funcionarios.

El Estado venezolano como patrono, cuida de la salud de su fuerza de trabajo y le evita acudir a la salud pública colapsada.

Si el plan de la ministra María León de estatización de clínicas privadas cuaja, la espera para ser atendidas de las mujeres embarazadas y el “ruleteo” de las parturientas, será mayor; porque las pobres, las de clase media y las de clase alta, se igualarán en las salas de parto de las clínicas estatizadas; pasarán a ser ellas la prueba concreta de que el “socialismo del siglo XXI” avanza con todas las parturientas. Encabezando la marcha vanguardista irán las funcionarias de los entes insertados en el Ministerio de Asuntos de la Mujer y Equidad de Género (Inamujer, Banco de la Mujer) que dejarán de gozar de HCM.


Palabra de Mujer: Feminicidio de Estado en Venezuela

agosto 9, 2009

Por Teresa Sosa

A los índices de morbilidad y mortalidad materna, morbilidad y mortalidad infantil, la Organización Mundial de la Salud (OMS) los reconoce como indicadores fundamentales, fidedignos, del grado de Desarrollo Humano de los países y del bienestar alcanzado por la población, por las serias repercusiones que implican sobre la sociedad, familia y economía. El artículo que hoy publicamos, refleja algunos de los aspectos del llamado “ruleteo” de las parturientas pobres del país, porque sus causas y consecuencias son señales negativas de Desarrollo Humano. Esta violación de los derechos humanos de las mujeres es Feminicidio de Estado.

Lea el artículo completo de Palabra de Mujer en su edición original de Diario de Los Andes


Palabra de Mujer: Violencia Obstétrica en el Hospital Universitario de Caracas

mayo 31, 2009

Por: Yelimar Barreto

El pasado 18 de mayo organizaciones feministas del país protestaron ante la puerta principal del Hospital Clínico Universitario de Caracas contra la violencia obstétrica a la que fue sometida en esa institución hospitalaria Yelimar Barreto, quien presentaba un embarazo gemelar de alto riesgo y le fue negada la posibilidad de salvarlo.

Mi versión sobre la muerte de mis gemelos

Controlé mi embarazo gemelar monocorial biamniótico en el Hospital Universitario de Caracas (H.U.C.); por ser un embarazo múltiple es considerado de alto riesgo obstétrico. Escogí este hospital pues están dotados con los mejores especialistas y equipos.

Juramento hipocrático

Fragmento del Juramento Hipocrático: En cuanto al cuidado de los enfermos, prescribiré el régimen más apropiado según mi juicio y mi ciencia, y apartaré de ellos todo inconveniente y daño.

El sábado 14-3-09 a las 7 am me presenté en la emergencia del hospital, manifestándole al funcionario de la entrada que había presentado a las 5 am una pérdida considerable de líquido amniótico y que cursaba un embarazo gemelar de 27 semanas; él permitió mi ingreso y solicitó una silla de ruedas para que me trasladaran al piso 10, servicio de Obstetricia. Debía esperar ser revisada; pasaron 3 horas y nada, pregunté a una enfermera cuánto más tendría que esperar, me dijo que había notado mi ingreso en silla de ruedas y que no entendía por qué no me habían pasado; entró a informar lo sucedido y me pasaron, me realizaron un tacto y me enviaron a perinatología a realizarme un Ecosonograma con la Dra. Susana De Vita, la cual concluyó que uno de los fetos poseía efectivamente un 50% menos del líquido con respecto al eco anterior, pues llevé mis exámenes y ecos, además de contar con la historia clínica por llevar mi control allí.

Ella nos acompañó personalmente y le explicó a la médica de guardia lo que vio en el Eco. Me dijo que si no era hospitalizada de inmediato, debía acudir el lunes 16 a realizarme otro Eco porque era preocupante. Allí sólo me ordenaron un PCR y un urocultivo, dijeron que me fuera a casa y si seguía perdiendo líquido debía volver. No se me suministró ningún medicamento ni se me prescribió para la casa. Antes de irme pasé por el laboratorio del hospital a realizarme el PCR. El domingo 15 seguí perdiendo líquido y regresé al Hospital pero no me atendieron, estuve allí 4 horas. Una enfermera me dijo que habían muchas emergencias y que era mejor volver a casa y acostarme que estar allí sentada.

El lunes 16-03-2009 a las 8 am fui a buscar a la Dra. De Vita, la cual me presentó a la jefa del servicio. Ella misma, en compañía de De Vita, me realizó el eco comparándolo con el del sábado 14-03, y concluyó que ese feto (el de 500 gr.) había perdido ya todo el líquido y me manifestó que si moría no perjudicaba en nada al otro feto (el de 600gr.), ya que poseían sacos amnióticos separados y de darse ese caso el otro bebé podía llegar a termino de manera normal. Ambas ordenaron mi hospitalización con control de signos vitales cada hora (toma de temperatura, tensión, etc.) y verificación de la frecuencia cardiaca de ambos fetos cada 2 horas.

Eran las 12:30 pm, nunca se me explicó lo que ocurría, ni por qué, o por qué no me realizaban una cesárea de emergencia y los colocaban en incubadora a pesar de que yo se lo pregunté a todo el grupo, no se me suministró ningún medicamento para evitar que se iniciara el trabajo de parto, permanecí mas de 12 horas, sólo con las revisiones de mis signos vitales y las de mis bebés, las cuales siempre fueron estables. A las 12 am comenzaron las contracciones, le pregunté una vez más a la Dra. Jeismar Bello que por qué no se me practicaba la cesárea. Al fin respondió que era porque ya se había iniciado el trabajo de parto, entonces ¿por qué no la hicieron 2 días antes? Me encontraba en preparto, me realizó el tacto y dijo que estaba la dilatación completa y que debía ser llevada a sala de parto, me hicieron un Ecosonograma con Doppler y los fetos estaban ambos transversos y vivos.

Me llevaron a parir vaginalmente, por más que pujé con todas mis fuerzas sólo se desprendió el saco amniótico del bebé de 600 gr. quien tenía su líquido normal y su cordón umbilical, el bebé no salió, no podía hacerlo, estaba transverso, traté de seguir pujando por más de 45 min. pero ya no tenia contracciones ni dolor.

La doctora que acompañaba a la Dra. Bello en ese momento no pudo ocultar sus lágrimas cuando vio lo que habían hecho, trató de ayudar a cambiar la posición del feto pero le fue imposible, Bello le dijo que se fuera a dormir que estaba nerviosa. Bello quedó sola y me mandó caminando de nuevo a preparto, me dijo que se había equivocado y que no tenía una dilatación completa sino sólo 4 cm, que creyó que por ser fetos pequeños podía expulsarlos.

A las 2:30 am se me realizó un Doppler y ambos fetos, incluso el que llevaba más de 2 horas con su cordón fuera de mis entrañas, ¡seguían vivos!

La Dra. Bello nunca hizo nada por ayudarme, solo se sentó a jugar con su celular y mandar mensajitos. Ni me miraba, como si yo no estuviese allí frente a ella, con parte de mi bebé afuera. A las 3:30 no pude más con el cansancio, el dolor, la pérdida de sangre y su negligencia, rompí el silencio: le pedí que me ayudara, ya volvían las contracciones pero el que trataba de salir era el bebé de 500 gr y su hermano le obstruía el canal del parto, la Dra. ni se movió, dijo que saldrían solos tarde o temprano, le dije que sabíamos que era imposible, no dilataba y aún permanecían vivos porque los sentía cómo seguían luchando por salir.

Dije que su actitud era negligente y que podía acusarla de mala praxis, respondió que yo debía estudiar mucho como ella para saber lo que era ese término, le respondí que soy médica veterinaria desde hace mas de 12 años y que la acusaría formalmente, se levantó por primera vez en 4 horas y dijo que como habían mas médicos de guardia ella podía rehusarse a atenderme y nadie podía obligarla, abandonó la sala y no llamó a nadie mas…grité desesperadamente para que viniera otro médico.

Vino la Dra. María Gullon, quien me enderezó manualmente el bebé y en 5 minutos lo expulsé, eran las 3:45am y pesó 600 gr, y midió 32 cm. A las 3:50 nació vivo el otro bebé, el de 500gr, midió 31cm se movía mucho y Gullon lo colocó en la cama y las enfermeras preguntaban si lo llevaban a neonatología y para mi sorpresa dijo que no, que igual se iba a morir, que esos eran reflejos involuntarios. Una doctora muy joven dijo que estaba vivo, le colocó el dedo en la boca y el bebe succionó, le preguntó si podía llevarlo a una incubadora y Gullon respondió: lléveselo para que haga el ridículo más adelante… Éste era el bebe que tenia días perdiendo liquido y tenía menos probabilidades de sobrevivir, menor talla, menor peso y aun así permaneció vivo por mas de 2 horas. Cada vez es más frecuente ver embarazos cuádruples, séxtuples y hasta óctuples resueltos con cesárea e incubadoras y los bebés sobreviven.

No discutiré si vivían o morían, ni cuánto tiempo, el hecho es que no sólo hubo negligencia y mala práctica de la medicina sino que el grupo en sí, principalmente las Dras. Jeismar Bello y Maria Gullon maltrataron no sólo a mis hijos, sino también mi cuerpo y mi alma.

Yelimar Barreto, primera de izquierda a derecha, acompañada de algunas feministas en la puerta del Hospital Universitario de Caracas.

No era necesario que mi bebé sufriera por más de 4 horas luchando, para morir asfixiado, torturado, estando dotado este hospital con los mejores equipos del país.

No son dioses, no pueden decidir quién vive y quién muere.

No me parece ético ni profesional dejar a cargo de estudiantes la asistencia de partos de alto riesgo mientras los especialistas duermen o pasean.

Sé que nadie allí me apoyará: las enfermeras cubrirán a las doctoras y éstas a las enfermeras pero tengo 2 testigos: Mis bebes por las fotos que se les tomaron en la sala de autopsias donde se aprecian las magulladuras y moretones del bebé que parece muerto a palos; lo otro innegable es la declaración firmada del grupo negligente y abusador, la cual es la historia clínica, es una confesión escrita por ellas mismas, donde registraron cada hora mis signos vitales estables, los distintos ecos donde siempre se observaron transversos, los PCR normales de los días 14 y 16 y las frecuencias cardiacas de ambos a las 2:30 am como evidencia de que seguían vivos.

Las acciones legales no le devolverán la vida a mis bebés, ni borrarán la forma en que murieron, pero contribuirán a que no se repita con otras madres y bebés en un futuro, se lo debo a mis bebés, se lo debo a los bebés que han quedado en el olvido porque nadie se quejó por miedo, flojera o ignorancia, se lo debo a sus madres, me lo debo a mí misma.

Palabra de Mujer.31 de mayo de 2009. Diario de los Andes. Publicado provisionalmente en el blog Apalancando…  por confrontar problemas técnicos con el portal Apalancar

Palabra de Mujer: Jornada mundial para reducir las cesáreas innecesarias

mayo 23, 2009

Por: Teresa Sosa

La Semana Mundial del Parto Respetado (SMAR) se viene celebrando desde el año 2004 durante el mes de mayo (11 al 17) en varios países del mundo a partir de la iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por el Parto Respetado. Cada año, en los países que se han venido sumando progresivamente a esta iniciativa, el acento está puesto sobre  diferentes temas. Así, se fueron sucediendo el de la episiotomía (2004), las posiciones para parir (2005), el tiempo para nacer (2006), el entorno amoroso durante el  parto (2007), la inutilidad de la separación del bebé o la bebé de su madre y/o padre luego del nacimiento (2008). Este año el tema fue la cesárea y el incremento de su porcentaje en varios países del mundo.

Humanizando el parto

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¿Sabía usted que no a todos los padres les es permitido acompañar durante la labor a la madre?

El fin fundamental de la Semana Mundial del Parto Respetado es instalar en el seno de la población mundial la problemática de la humanización y el respeto debido en el parto y el nacimiento,  apuntando a garantizar que la sociedad y el Estado procuren una forma más digna de parir y de nacer. Entre los muchos objetivos que se persiguen a nivel mundial en esta semana se encuentran: la difusión del marco legal que brinda protección a las mujeres durante el proceso de parto y nacimiento; la toma de conciencia en la ciudadanía sobre el rol protagónico de la mujer durante el embarazo y el parto, a fin de potenciar su autonomía y libre determinación; promover el debate público sobre el derecho a un embarazo y parto digno, erradicando prácticas innecesarias.

Estas peticiones y acciones surgen de la declaración de la Organización Mundial de la Salud, denominada “El nacimiento no es una enfermedad“, cuyo objetivo fundamental es impedir que el uso inadecuado de tecnología, lleve a un alejamiento del parto natural y a un incremento innecesario del parto por cesárea, sin que esto implique una mejora sustancial en lo que se considera que es el parto que cada mujer quiere. De igual manera se procura que se respeten los tiempos de la criatura y de la mujer dando a luz, confiando en la sabiduría femenina milenaria; que las mujeres puedan elegir cómo transcurrir el parto (caminando, cuclillas, sentada, acostada) con libertad. También emplaza sobre el derecho del hombre (papá) de estar integrado al parto junto con la mamá.

Patoligización del parto

En Latinoamérica, y en nuestro país, continúa imperando una visión del parto patológica, intervencionista y jerárquica. A la parturienta se la considera una enferma (y no lo es). Lo necesite o no, sobre la parturienta a menudo se aplican rutinas desaconsejadas por la OMS. Por ejemplo, la episiotomía (el corte vaginal) o el pitocin (que acelera el parto y provoca mayores sufrimientos en la madre y el niño), sin información de las consecuencias de las mismas y de que existen otras alternativas. No le dan opción de parir a las mujeres a su ritmo, aceleran el parto por sistema. De momento no es de esperar ningún cambio positivo. Se sienten muy dolidos/as los/las obstetras de que una mujer les diga como quiere parir (qué sabrá ella, pensarán). Argumentan que las instilaciones de los hospitales y las clínicas no están preparadas para atender un parto natural, por ejemplo en posición vertical. Para un parto en vertical sólo hace falta que el o la obstetra se agache…. pero parece que esto es lo que más les cuesta.

Aprovechamos, para traer a colación la queja de muchas madres adolescentes; los testimonios de algunas de ellas, que han pasado por la situación de parto, dan cuenta de una realidad general que les sirve de marco, caracterizada por la sanción social hacia todo lo que está relacionado con su sexualidad. Parecería que implícitamente se les está diciendo a las adolescentes que deben sentirse culpables por estar embarazadas y dar a luz en vez de brindarles la contención que necesitan.

El parto respetuoso no sólo es un derecho de las madres y sus hijos e hijas, sino que además contribuye a crear los cimientos de una sociedad más humana y equitativa.

La Violencia Obstétrica: un delito

2138153798_b400075989_mDar a luz en hospitales de asistencia pública es nuestro país es una pesadilla, es bastante la violencia que a menudo sufren numerosas mujeres en las salas de parto. Aunque esto no debería ser así, porque en Venezuela se ha establecido un marco legal amplio que protege los derechos de las mujeres embarazadas en el momento del parto y obliga a los operadores de salud a requerir un consentimiento informado sobre las alternativas terapéuticas a implementarse sobre la madre y la criatura.

Un movimiento amplio de mujeres en 2007 hizo posible en nuestro país este logro: la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que incluye y tipifica como delito a la violencia obstétrica; fue una propuesta de la compañera feminista Marbella Camacaro, profesora de la Universidad de Carabobo, aceptada e incorporada esta propuesta en el texto de la ley.

La ley, en el capítulo III, en los artículos 15 (numeral 13) y 51, define a la violencia obstétrica y sus tipos:

Artículo 15 (numeral 13). Se entiende por violencia obstétrica la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por el personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres.

Artículo 51. Se considerarán actos constitutivos de violencia obstétrica los ejecutados por el personal de salud, consistentes en:

1. No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.

2. Obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas, existiendo los medios necesarios para la realización del parto vertical.

3. Obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre, sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo o cargarla y amamantarlo o amamantarla inmediatamente al nacer.

4. Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.

5. Practicar el parto por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.

En tales supuestos, el tribunal impondrá al responsable o la responsable, una multa de doscientas (250 U.T.) a quinientas unidades tributarias (500 U.T.), debiendo remitir copia certificada de la sentencia condenatoria definitivamente firme al respectivo colegio profesional o institución gremial, a los fines del procedimiento disciplinario que corresponda.

Sin embargo, la violencia obstétrica va más allá de la violencia de médicos o médicas en una sala de parto; porque esta violencia en su plenitud total, está entronizada en la especialidad médica de la Obstetricia, en sus postulados, protocolos ya obsoletos, procedimientos e imposiciones, que actúan a través de sus operadores/as en ejercicio, generando las diversas situaciones que rodean al nacimiento.

Visualizando la violencia de la Obstetricia

La SMPR aspira a crear conciencia sobre el exceso de cesáreas innecesarias y sus repercusiones

La SMPR aspira a crear conciencia sobre el exceso de cesáreas innecesarias y sus repercusiones

Es la Obstetricia y sus operadores/as, la que ejerce violencia contra las mujeres en un momento de enorme vulnerabilidad para ellas: cuando están pariendo. No escapa a esto todo el personal de salud, en general, que participa del acto del nacimiento, también capaz de generar violencia obstétrica, pero son los/as médicos/as sobre quienes recae el mayor peso de la responsabilidad.

Nuestro reclamo es para que la violencia obstétrica tipificada como delito en nuestro país, no quede impune; se lee, además, en lo que escriben o hacen las mujeres en relación al nacimiento y la violencia que desafortunadamente las acompaña. Ellas se expresan sin censura a través de Internet, donde abundan sus denuncias en emails enviados a redes feministas, artículos y reportajes en webs, blogs, donde lo pueden confirmar de manera clarita quienes ejecutan la mayoría de estos actos de violencia obstétrica en hospitales públicos y clínicas privadas de este país. Y de igual manera lo pueden conocer los organismos receptores de denuncias con competencia en esta ley. Algunas denuncias de mujeres ya están siendo conocidas por la fiscalía del ministerio público.

Palabra de Mujer. Diario de Los Andes, 24 de mayo de 2009. Publicado en Apalancando, blog de Apalancar Portal de Desarrollo


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