Venezuela: Letras femeninas del siglo XIX

diciembre 10, 2009

“La mayoría de las mujeres que escribían venían de hogares cultos, asistían a reuniones y hablaban de política”

Ochenta y cinco escritoras del siglo XIX encontró María Eugenia Díaz de Sánchez luego de hurgar entre montañas de revistas y periódicos en la Hemeroteca Nacional. Luego de transcribir, analizar, estudiar y escudriñar, Díaz de Sánchez se dio cuenta de que la literatura femenina en el país tiene sus antecedentes, y con el producto de esta investigación logró en 2003 su licenciatura en Letras por la Universidad Católica Andrés Bello, y recientemente la publicación de su trabajo por la Fundación para la Cultura Urbana, bajo el título Escritoras venezolanas del siglo XIX.

En conversación con Roberto Lovera De Sola, la autora encuentra que la primera mujer venezolana escritora fue Zulima, seudónimo de Lina López de Aramburu, en 1888.

“Comienzo mi investigación, y descubro que no solamente, fue ella, sino Aureliana Rodríguez, en 1873, quien publicó dos novelas. Luego llega mis manos las investigaciones de Inés Quintero y de Mirla Alcibíades, y me digo ‘aquí está’ y ‘cuadro todo'”, refiere la literata que escogió al académico Francisco Javier Pérez como tutor.

María Eugenia sabe que aún falta por investigar, sobre todo el siglo XX, pues considera que ya el XIX está listo, al menos en lo que a hemerografía se refiere: “Ahora sería el XX, porque Concepción Acevedo de Tailhardat nació en el XIX y muere en el XX. Ella es muy interesante, comienza su trabajo en Upata, luego sale huyendo de (Cipriano) Castro y llega a Caracas. En Upata publica la revista Brisas del Orinoco, y en Caracas funda El Ávila, y después La Lira, que es algo fabuloso, a la par de El Cojo Ilustrado“, agrega y promete que sobre esa intelectual hará una biografía.

Otra labor que quisiera dejar esta investigadora es la reedición de las obras de las escritoras, incluso de las novelas, tanto de Zulima como de Aureliana Rodríguez, para que los lectores accedan a esa parte de la historia literaria del país.

“De las novelas que investigué fueron ellas dos, Aureliana y Zulima. En cuanto a Ignacia Pachano de Fombona (quien escribía con el seudónimo Blanca) y Margarita de Pimentel (Margot) que era la esposa del humorista Job Pim, escribieron unos cuentos donde tocaron el modernismo, y fueron publicados por El Cojo Ilustrado“, rememora.

Adicionalmente, María Eugenia examina el aspecto estético de las obras: “era la época del romanticismo, el ‘yo lírico’ está ensalsado, aparecen las exclamaciones típicas del romanticismo, cartas, cuentos. Ya empezaba el costumbrismo”, dice y asegura que una buena muestra de esos trabajos se puede leer en el libro que acaba de publicar.

“Sin duda iban a la par que los hombres en lo que al estilo se refiere. Claro, la parte de la poesía difícilmente un hombre la aborda de esa manera. Pero las mujeres también hacían ensayos literarios, políticos. Especialmente Concepción Tailhardat. Ella tuvo amistades políticas, como (Juan Pablo) Rojas Paúl quien la cobijó en su casa y a sus hijos”.

Uno de los aspectos que Díaz de Sánchez se pregunta es sobre las dificultades que tenían las mujeres para dar a conocer sus creaciones literarias, dado que para el siglo XIX la actitud machista era predominante: “la mayoría venía de hogares cultos, donde ellas podían asistir a reuniones y se hablaba de política, de cultura. Son mujeres que se atreven, como Polita de Lima, la misma Concepción o la Carmen Brigé. Hacían teatro o se reunían para cualquier evento, como el aniversario del Libertador”.

En el libro, la autora transcribió 230 trabajos, de los cuales el 73% son poemas, 13% ensayos y el 14% restante está entre narrativa, cartas, discursos y otros.

Ana María Hernández G.
EL UNIVERSAL, CARACAS, 31/10/2009.


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