Reflexiones sobre el femicidio de Roxana Vargas

octubre 3, 2010

La estudiante asesinada por el Dr. Edmundo Chirinos

El dia miércoles 29 de septiembre culminó el juicio al Dr. Edmundo Chirinos, quien  fue condenado a 20 años de prisión por la muerte de la estudiante de Comunicacion Social Roxana Vargas. La autora del artículo de hoy Laura Pérez es una joven psicóloga y feminista venezolana que testimonia y reflexiona sobre este hecho

Roxana Vargas

Laura Pérez *

El problema del abuso sexual es un fenómeno psicosocial tremendamente complejo, representa el batallar diario de miles de mujeres, puesto que los abusos hacia nuestra intimidad como mujeres, van desde el comentario lascivo cuando caminamos por la calle, hasta la violación mas cruda.

Uno de los aspectos mas problemáticos del abuso sexual está relacionado con que la mujer (víctima) tiene que demostrar constantemente y sin que quede duda posible, de que ella no fue la culpable de ser abusada, ya que ante cualquier intento de denuncia se interponen frases desalentadoras como: “pero es que con esa faldita” o “que esperabas con ese escote y sola”

Este tipo de comentarios, que para algunos pueden parecer hasta cómicos e inocentes, no hacen mas que normalizar la violencia contra la mujer, haciéndola culpable de la agresión de que ha sido víctima. No es culpable entonces quien comete el delito, sino ella que lo propició, quitándole toda responsabilidad al victimario, y poniéndole la carga a la víctima, a esto es a lo que se llama “doble victimización”.

Víctima del agresor y del sistema

Hace dos años la muerte de una estudiante de Comunicación Social llamada Roxana Vargas, conmocionó a la opinión publica, no por quien ella era, ni porque fue encontrada muerta, sino porque el principal sospechoso era, nada mas y nada menos, que el ilustre Dr. Edmundo Chirinos, conocido psiquiatra, ex_Rector de la UCV y ex_Director de la Escuela de Psicología de la UCV, donde yo misma me formé y gradué de psicóloga.

Los comentarios no se hicieron esperar, dudando de la culpabilidad del Dr. Chirinos y especialmente dudando que alguien tan ilustre como él se involucrara en una relación “amorosa” con la hoy fallecida Roxana, como ella misma lo relata en su blog en Internet. Como psicóloga, este hecho, me llama a reflexión, porque fue un profesional de la psicología quien abusó sexualmente y posteriormente le dio muerte a Roxana.

Las pruebas fueron contundentes

Manchas de sangre en la pared y el sofá, además de una línea de sangre de algo más de 3 metros que indica que fue arrastrada sobre la alfombra de su consultorio, un zarcillo de ella, además de los textos encontrados en su blog y en su diario personal donde relataba la relacion que existia entre ella y el Dr. Chirinos, aún asi, todavía hay quien lo duda.

Ella, una chica vulnerable, casi una adolescente (19 años) con problemas, trastornos alimenticios y un diagnostico “borderline”, una mujer que buscaba en el Dr. Chirinos un alivio a sus problemas, alguien que la escuchara, comprendiera su situación  y le tendiera una mano de ayuda. Esa ayuda terminó en el abuso sexual y muerte de la chica.

Esto nos debe llamar a la reflexión como profesionales de la psicología. Como todos sabemos el Dr. Chirinos es psicólogo, estudio psicología en nuestra escuela de la UCV, de la cual también fue director, y además de que es el autor de nuestro código de ética, y de un montón de cosas mas, es decir, el señor era considerado una eminencia.

Para muchos, la relacion Chirinos-Abuso Sexual es mas que conocida, era un secreto a voces; muchas de sus pacientes se dieron cuenta de lo ocurrido con ellas y lo relataron, inclusive intentaron denunciarlo, pero fueron victimas de descalificaciones, de ellas se decía que eran fantasias, que estaban enamoradas del ilustre doctor, y que no sabían diferenciar entre lo real y lo fantasioso, en conclusion, que estaban locas y se lo estaban imaginando (siendo esto también, doble victimización).

Silenciando con amenazas

A algunos colegas que intentaron denunciar la situacion de abuso sexual reiterado del Dr. Chirinos se les habló de demandas, de expedientes disciplinarios y demás coacciones legales para silenciar lo que decian.

A los estudiantes que escuchábamos estas cosas, si tratábamos de indagar, se nos decia “amablemente” y hasta con “preocupación” que no nos metiéramos en eso, que hasta podían evitar que nos graduáramos, o que se nos podía levantar un expediente disciplinario en la universidad.

Me llama la atencion, que mucha gente que lo “defendia” ni siquiera lo conocia, hablaban de él sólo basado en su prestigio acádemico, que alguien como él sería incapaz de semejante cosa.

Pero a la final la verdad salió, la verdad de sus pacientes, las que se dieron cuenta, las que no se dieron cuenta, y las que ya no lo pueden contar, (se saben de casos de suicidios de mujeres que no pudieron soportar el darse cuenta); 1200 fotos de mujeres, sus pacientes se encontraron, y esas son solo a las que le tomo foto, quién sabe cuántas serán realmente.

Criterios

Volviendo a la reflexión, quiero tocar un punto que me preocupa, un punto que aborda también el compañero Carlos Rivas en su articulo “Opiniones personales versus opiniones profesionales” (Internet), que aun cuando siendo su tema central el de la diversidad sexual, toca además lo relacionado a el poder que nuestra profesión nos da.

Como bien dice Carlos, un buen uso de la psicologia sería el de basar lo que decimos en hechos cientificos y no en opiniones personales, desafortunadamente, no siempre es así. En más que menos ocasiones, utilizamos nuestro saber para desacreditar las ideas, sentimientos y cualquier cosa que alguien diga y no nos guste; decimos que está loco, le ponemos una etiqueta a su locura, y ya está, como si nada, lo que esa persona dice, queda completamente desacreditado, es decir, tenemos el poder de restarle credibilidad a los demás.

Todas las posturas actuales relacionadas con la violencia contra la mujer, inclusive nuestro marco legal, nos dicen que cuando una mujer denuncia haber sido victima de violencia, esta denuncia debe ser inmediatamente tomada e investigada, quien la recibe no debe en ningún momento dudar de su versión.

Esto es así, por el hecho de que si la mujer además de haber sido abusada por un agresor es desacreditada por las autoridades, renunciará  a sus intentos de que se haga justicia, este conocimiento no es la opinión de alguien, sino producto de la investigación.

Esta renuncia de la victima a ejercer su derecho a la justicia es grave por varias razones; las que a mí me han parecido siempre las más importantes son:

1- La ya victima, queda aun más indefensa que al principio de ser vulnerada por su agresor, o por cualquier otro que se proponga agredirla, esta suerte de indefension aprendida, la lleva a pensar que no tiene escapatoria posible, que sus quejas no serán escuchadas por nadie, por lo que resistirse a las agresiones será un esfuerzo en vano, lo que la lleva a vivir un ciclo de violencia que solo termina con su propia muerte, ya sea en manos del agresor (Femicidio), por alguna enfermedad que se encuentran relacionadas con situciones de violencia prolongada (existe correlacion con algunos tipos de cáncer, y otras enfermedades, y los ciclos de violencia contra la mujer), o por sus propias manos, terminando con su vida y sufrimiento.

2-El agresor queda libre y a sus anchas, para agredir a otras mujeres. En el caso Chirinos se encontraron 1200 fotografias de sus pacientes desnudas, lo que nos lleva a pensar, que en sus 50 años de carrera, abusó de manera continua a buena parte de las mujeres que llegaron a él a buscar ayuda, lo que deja un lamentable saldo de mujeres que fueron vícctimas de violencia, que luego fueron silenciadas debido al prestigio del ilustre e intocable Dr. Chirinos.

Como el caso de Chirinos, hay otros, algunos dentro de nuestro gremio, otros en otros gremios, pero el gran prestigio de estas personas se ha convertido en una muralla casi impenetrable que impide detener estos abusos.En el caso Chirinos, Roxana fue la unica que tuvo el atrevimiento de hablar, de contar lo que le ocurrió, pero solo pudo hacerlo después de muerta a través de su blog y su diaro.

¿Cuántas Roxanas tendrán que haber para que tomemos estas situaciones en serio? No es creer  en chismes de pasillos, sino de escuchar a quienes cuentan su historia, juntar estas historias, y preguntarnos que podrían tener de cierto, antes de defender a alguien solo por su curriculum académico, como bien dice el dicho popular, se ven las caras pero no los corazones.

*Psicóloga Social

Edición digitalizada Diario de los Andes


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