Rosas y mensajes para las Madres de Soacha

Por: Teresa Sosa

Más de 5.000 rosas y 20.000 mensajes de apoyo a las “Madres de Soacha”, cuyos hijos fueron ejecutados extrajudicialmente por el ejército de Colombia, inundaron  la embajada de este país en Madrid el martes 18 de mayo, día en que se realizó la Cumbre UE-Latinoamérica en la capital española. Las flores fueron entregadas por la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI), en un gesto simbólico para reclamar justicia a Colombia.

A través de la campaña “Regala una rosa, regala esperanza”, AI recogió en veinte días las 5.500 flores entregadas en la embajada de Colombia, junto al listado de los autores de los más de 20.000 mensajes de apoyo que hará llegar a las madres de los jóvenes ejecutados. “No queremos otra Cumbre con más declaraciones genéricas, sino que esperamos que se integren en su agenda temas concretos como los desalojos forzosos, el acceso a la salud y la situación de los defensores de los derechos humanos en América Latina”, dijo Angela Iranzo, responsable de la campaña de AI durante la presidencia española de la UE.

La entrega de las flores fue “un acto cargado de simbolismo” para pedir al Gobierno colombiano una investigación exhaustiva e imparcial sobre los más de 2.000 casos de “falsos positivos” o civiles asesinados por militares para ser presentados como guerrilleros muertos en combate”, agregó. Entre ellos figuran una veintena de jóvenes de la localidad de Soacha asesinados en 2008 y cuyas madres afrontan amenazas, hostigamiento, robo de información y hasta intentos de asesinatos,  por sacar a la luz lo sucedido y luchar para que se haga justicia.

“Lamentamos que se las intente silenciar”, aseguró Iranzo, que destacó además que, desde enero pasado, 48 soldados acusados de estos crímenes han sido puestos en libertad sin ser juzgados.

Por ello, AI también entregó el mismo día un ramo de rosas para el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con el que “reclama a la presidencia española de la UE que, según sus propias Directrices sobre Defensores de Derechos Humanos, exprese su preocupación por la persecución que sufren las Madres de Soacha y exija a las autoridades colombianas medidas para garantizar su seguridad”.

Madres de Soacha

A estas mujeres pobres, Ana Delia Páez, Jacqueline Castillo, Edilma Vargas, Esneda Rodríguez, Idalí Garcera, Carmenza, María Edilia, Flor Hernández, María Ubilerma, Blanca Nubia Monroy, Luz Edilia Palacios, Carmenza Gómez, un día se les desaparecieron sus hijos, para después encontrarlos muertos en supuestos combates del ejército con la guerrilla a cientos de kilómetros de sus hogares. Los muchachos fueron reportados por el Ejército muertos en municipios de Santander y Norte de Santander, veredas de Ocaña y Cimitarra, como integrantes de la guerrilla.

La desaparición y posterior ejecución de cerca de 22 jóvenes provenientes en su mayoría de Soacha y del sur de Bogotá, permitieron múltiples denuncias de casos similares en una gran cantidad de regiones de Colombia y pusieron al descubierto  las prácticas de las ejecuciones extrajudiciales por parte del ejército que reclutaba con engaños a muchachos pobres para asesinarlos y hacerlos pasar por guerrilleros.

En Soacha los casos llegaron a 19 muchachos desaparecidos. Las madres empezaron a reunirse, a denunciar para reclamar justicia. Sus voces, pese al miedo, llegaron a los medios de comunicación colombianos. Éstas fueron recogidas por el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, poniendo de manifiesto la estrategia del terror utilizada para acallar sus voces mediante mensajes de texto, notas, llamadas telefónicas, seguimientos y acoso psicológico, así como amenazas a los hijos e hijas de las madres para que se “queden callados”, llegando a cumplir sus propósitos, tal y como sucedió con John Nilson el hijo de Carmenza Gómez Romero que fue asesinado para que no siguiera investigando la muerte de su hermano Víctor.

“A John lo tiraron desde un puente para matarlo. Se salvó. El 4 de febrero de 2009 lo mataron con balas de una pistola con silenciador. Yo tuve que marcharme del barrio. No me callarán en mi busca de justicia y castigo para los responsables de estos crímenes de Estado. No tengo miedo porque aprendí a convivir con el horror. Si me pasa algo, el Gobierno es el responsable. No quiero escolta porque ellos mismos son los que matan a mis hijos”, subraya Carmenza.

“Todavía debo nueve millones de pesos por el traslado del cadáver de mi hijo desde Ocaña, donde encontramos sus restos en una fosa común, hasta Soacha. Tenía un seguro de exequias con Mafre, pero no ha querido saber nada”, comenta Luz Marina Bernal. Su hijo Fair Leonardo desapareció el 8 de enero de 2008, y fue asesinado cuatro días después.”No tuvieron piedad con Fair a pesar de sufrir retraso mental. Lo asesinaron los militares de la brigada 15 de Ocaña. Pese a su deficiencia mental lo acusan de ser jefe de un grupo narcoterrorista. Ni pudo aprender a escribir, ni identificaba el dinero; a los tres meses sufrió meningitis. Los detenidos por el crimen ya están libres”, señala Luz Marina.

Blanca Nubia Monroy cuenta que su hijo Julián tenía 19 años cuando lo mataron. “Era un chico juicioso, estudiaba y trabajaba en una buseta para ayudarme. Buscaban muchachos de familias humildes, pobres como nosotros. Creían que al matarlos nadie reclamaría por miedo. No pararemos hasta limpiar el nombre de los hijos y que los militares paguen sus crímenes”.

Pero frente a la vergonzosa impunidad con que el Estado arropa a los responsables del asesinato de sus hijos, y pese al miedo a denunciar por las amenazas sufridas, las Madres de Soacha se resisten al silencio que impone el olvido y demandan verdad y justicia. “No nos callarán con amenazas de muerte, ni comprarán con dinero nuestro silencio”, dice María Sanabria, madre de Jaime, un joven de 16 años asesinado por el ejército.

Por cada muchacho asesinado, los soldados recibían dinero o días de permiso; empresa de muerte montada por un nutrido grupo de militares. La muerte se convirtió en Colombia en un excelente negocio gracias a la política de “Seguridad Democrática” impulsada por  el presidente Uribe. Investigaciones adelantadas por la Fiscalía, han revelado una red de unas 800 personas que se dedicaban a reclutar muchachos, siempre pobres, para “falsos positivos”.

Las denuncias de las madres por el asesinato de 19 muchachos de Soacha destaparon en toda Colombia el escándalo de los llamados “falsos positivos”, un eufemismo con el que se conoce la ejecución extrajudicial de miles de civiles inocentes por el ejército para cobrar recompensas, recibir ascensos o permisos. En el argot militar, un positivo es una baja guerrillera.

Acudirán a tribunal internacional

Al no avanzar el proceso judicial, y al ver que aumenta la impunidad por la puesta en libertad de 48 militares acusados de los crímenes, las madres estudian presentar demandas contra el presidente Uribe ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y ante el Tribunal Penal Internacional. Lo responsabilizan por exigir al Ejército éxitos basados en el número de guerrilleros abatidos y pagar por cada muerto.

Un informe del Departamento de Estado de EE.UU. denuncia que “el número de casos, las zonas geográficas, y la diversidad de las unidades militares implicadas, indican que estos asesinatos fueron cometidos de manera sistemática por militares. Los “falsos positivos” benefician al Estado pues este aduce que su política contra-insurgente arroja “resultados reales”.

Un mínimo de 2.000 jóvenes colombianos han sido asesinados por las FF.AA. No fueron casos aislados sino que obedecían a una política prefijada. Según el relator de la ONU, Philip Alston, las ejecuciones se perpetraron “de manera sistemática por una cantidad significativa de militares”.

PDM_23_05_2010_ Impreso digitalizado Diario de los Andes_PDF_

About these ads

Una respuesta a Rosas y mensajes para las Madres de Soacha

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 112 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: